San Juan, Puerto Rico – El lunes pasado se reportó que un adolescente logró esconderse en el tren de aterrizaje de un avión que viajaba de California a Hawaii y milagrosamente sobrevivió el vuelo de casi cinco horas. Alertados de este ingenioso nuevo modo de transporte, miles de boricuas se aprestan ahora a volar en el hueco de las ruedas de los aviones con tal de poder viajar sin tener que aflojar billete.

Dos personas volando agarradas de la rueda de un avión

Siempre y cuando esta sea la manera más económica de volar, así estarán muchos boricuas [Imagen cortesía de LUY]

La investigación del FBI reveló que el joven de 16 años intentaba huir de su casa en California cuando se escondió en el tren de aterrizaje de un avión y fue encontrado merodeando la pista del aeropuerto de Hawaii cinco horas más tarde, logrando así “la huida de casa más épica en la historia de la humanidad”. “La mayoría de los nenes que amenazan con irse del hogar si acaso empacan una maletita y hacen ademán de irse antes de darse cuenta que todavía necesitan a sus papás”, contó el agente federal Phillip Snyder de la oficina regional de San José. “Pero este chamaquito se guilló: burló la seguridad del aeropuerto, fue a parar en la paradisiaca isla de Maui y para colmó inventó un económico nuevo modo de transporte. ¡No sabía si yo debería arrestarlo y devolverlo a sus padres, o pedirle que se convirtiera en mi life coach!”.

“Yo siempre he anhelado poder enseñarle a mis nenas las maravillas del mundo, pero nunca he tenido los chavos para hacerlo”, explicó Javier Saldaña, vecino del pueblo de Carolina y padre de familia. “Sin embargo, ahora que averiguamos cómo poder viajar sin tener que pagar boletos de avión, finalmente podré llevar a mi familia a los centros culturales del planeta. ¡Disney World, aquí vamos!”, exclamó, mientras ayudaba a su esposa y dos hijas a saltar la verja del Aeropuerto Luis Muñoz Marín de manera subrepticia. Igualmente opinó Nitza Gutiérrez, quien aseguró que “ahora que sé que puedo colarme debajo del avión sin tener que pagar, me convertiré en una jet-setter y me la pasaré con la pata alzá'”. Gutiérrez añadió que este nuevo modo de transporte tiene otras ventajas: “Normalmente yo odio volar, pero como allá arriba la temperatura baja a ochenta grados bajo cero, uno se queda dormidito y el tiempo pasa volando. ¡Gracias, hipotermia!”.

Epcot es una meca cultural para muchos puertorriqueños

Aprovechando lo que augura será una explosión en el mercado de viajes económicos, la aerolínea JetBlue comenzará a ofrecer boletos clase “Wheel Comfort Plus®” para “aquellos viajeros que acepten viajar en el tren de aterrizaje del avión con tal de ahorrar dinero porque carecen de medios económicos a la misma medida que carecen de buen juicio y sentido de autopreservación”. Al pasajero que opte por esta clase de boletos a precios módicos la aerolínea proveerá “un rosario y una velita para que se la prendan a su deidad favorita” (aunque los abogados de JetBlue rápidamente aclararon que, dado a la escasez de oxígeno que experimentarán los pasajeros durante el vuelo, la aerolínea no recomienda que enciendan la vela). La compañía advirtió que no ofrecerá bebida, comida o entretenimiento a estos pasajeros durante el viaje, aunque sí venderá frisas gruesas y tanques de oxígeno a precios de usura. La clase “Wheel Comfort Plus®” está diseñada especialmente para el consumidor boricua, como evidencia el estribillo promocional de JetBlue: “Arriésgate y vuela con nosotros en clase ‘Wheel Comfort Plus®‘. ¿Qué vas a hacer de otro modo? ¿Quedarte en Puerto Rico?”.