El Ombligo Del Mundo, Puerto Rico – Jesús Omar Rivera (mejor conocido como “El Boricuazo“), el pichón de historiador cuya misión es difuminar información que nos revela que Puerto Rico no es tan porquería como él cree que nosotros pensamos, ha revelado recientemente su más asombrante dato sobre Borinquen: que éste es, literalmente, el ombligo del mundo. Más allá de hablar sobre la cueva en Orocovis en la cual se halló el ombligo del planeta, el Boricuazo expuso cómo los puertorriqueños se inventaron el Internet y cómo Jesucristo en realidad nació en Puerto Rico, además de muchos otros “datos” que ayudan a otorgarle un sentido desproporcionado de importancia a la Isla del Encanto.


Jesús Omar Rivera, mostrando una sonrisa que sólo puede esbozar aquél que sabe a ciencia cierta que Puerto Rico es absolutamente la última jodienda del universo

“Fíjate, voy a contarte algo bien bonito para que se te hinche el corazón”, comentó el Boricuazo a quien quiera que estuviera escuchándolo. “Ya yo he hablado de lo importante que es nuestro terruño, y les he regalado tantas gotitas del saber sobre nuestra Isla como para curar el más nutrido complejo de inferioridad: ¡pero esto que les voy a decir ahora es simplemente lo máximo!” Rivera procedió a explicar cómo en Orocovis, el municipio en el mismo centro de la Isla, hay una cueva en la cual recientemente se han hecho excavaciones las cuales desenterraron lo que sólo se puede describir como “un enorme ombligo estilo innie: de hecho, cuando dieron el primero picotazo en la cueva y perforaron el ombligo, empezó a salir líquido amniótico a borbotones. Pues así como lo oyen: ¡el ombligo del mundo está, muy literalmente, en el medio de nuestro querido Borikén!”.


Foto de satélite que muestra que la Isla del Encanto es en efecto el ombligo pelú’ del planeta

El Boricuazo entonces procedió a irse en un viaje hablando de todo aquello que presagiaba tan auspicioso descubrimiento: “Es que yo siempre lo supe: a través de mis estudios, la única conclusión a la que se podía llegar es que todo giraba alrededor de nuestra isla. Por ejemplo, se piensa que el mundo de la informática es dominado por los anglosajones, pero, ¿a que no sabían que IBM, la famosa compañía de computadoras, no quiere decir ‘International Business Machines’ como nos han querido hacer creer? Pues no, mi gente: son las iniciales de su fundador, Ismael Benito Martínez, de Lajas, donde dicho está de paso se abrieron sus primeras oficinas en la parte de atrás de un Mr. Special. Ah, ¿y quién creen ustedes que inventó Wikipedia, la enciclopedia más utilizada del Internet? ¡Nada más y nada menos que Wilfredo ‘Wiki’ Padilla, de Humacao, muchas gracias! Además, todos sabemos que Al Gore se inventó el Internet: pero lo que ustedes quizás no sabían es que su papá es puertorriqueño (de los Gore de Isabela), y que él trabajó muchos años con pescadores en Loíza, y ahí fue que aprendió a entender la importancia del clima y la naturaleza, y es por eso que se ganó un Premio Nobel”.


Al Gore bajo un palo de mangó, exhibiendo su avasalladora puertorriqueñidad

Rivera manifestó que era de esperarse que Puerto Rico fuera el ombligo del mundo, porque según él “fue aquí que nació y vivó Jesucristo: ¡así como lo oyen! ¡El Hijo de Dios es boricua!”, exclamó en su tono frenético de chihuahua sobrecafeinado. “Sucede que los historiadores de antaño no supieron interpretar bien los antiguos escritos, y algunos nombres quedaron mal traducidos. Por ejemplo, cuando se hablaba de ‘Nazaret’, en realidad fue una mala traducción de ‘Naranjito’: ¡o sea que Jesús es de la Ciudad de los Colores! ¿Y sabían ustedes que hay unas escalinatas en el Recinto Universitario de Mayagüez que les llaman ‘las escaleras del Calvario’? Pues sí: ¡ahí fue que crucificaron a nuestro Señor!” También reveló que los Tres Reyes Magos (quienes naturalmente provienen de Juana Díaz), lo que le trajeron de regalo al Niño Dios fueron “morcilla, pernil y pasteles, lo que tiene sentido, porque ésa ha sido siempre nuestra comida típica navideña”, explicando que es por eso que en Puerto Rico se celebra anualmente el Festival del Pastel, para conmemorar los primeros regalos de los Reyes, “además de que los pasteles son el único alimento a base de guineos que, consumido en suficientes cantidades, cura la cegera, la lepra, y el mal aliento”.


Jesucristo: ¡boricua!; cabrito: ¡hecho en fricasé!

“Es por eso que quiero que todos los puertorriqueños estén bien orgullosos de serlo: Puerto Rico es el país del mundo donde hay más personas felices por milla cuadrada, y sí, yo podría venir y hacerte los cálculos matemáticos para probártelo, pero no se trata de eso: se trata de ese calorcito en el corazón que sientes porque en el fondo del alma sabes que esto es verdad y que Puerto Rico es el ombligo del mundo y que simple y sencillamente está cabrón. Obviamente no es que todo aquí sea perfecto”, aclaró Rivera, “dado que Carolina sigue siendo uno de los municipios, pero ustedes saben que por cada 5 boricuas haciendo algo mal, hay 100 mil boricuas haciendo algo bien”, una proporción que conlleva que en el mundo debe haber unos 435 billones de puertorriqueños, y no sólo eso, sino que, según el Boricuazo, “cada uno está más bueno que el anterior”.

Se desconoce exactamente qué le sucedió a Rivera en su niñez para que se convirtiera en “El Boricuazo”, ese ente pluscuamboricua cuyo único súper-poder parece ser poder hallar datos sobre Puerto Rico y adscribirles una importancia desmedida: él asegura que fue que una cotorra puertorriqueña lo picó de chiquito y de ahí derivó su inspiración, pero muchos entienden que Rivera es simplemente otra víctima más del Boricuex, la droga utilizada por extranjeros que quieren hacerse pasar por puertorriqueños (y que resultó en la muerte de Tony Croatto). En efecto, Puerto Drugs, Inc., la farmacéutica que manufactura la droga, advierte que “de ésta ser ingerida en exceso por alguien quien ya es de origen puertorriqueño, los resultados podrían ser desastrosos, desde hacer que a la persona le dé por usar la bandera puertorriqueña en todos sus artículos de ropa, hasta hacer que la persona no se calle nunca, inventando miles de razones por las cuales Puerto Rico es lo máximo”.