«Explíqueme de nuevo cómo es que sería malo que se fueran de Puerto Rico y empresas locales llenaran el vacío. O mejor, que vuelvan las tiendas a los cascos urbanos que han muerto cada vez que llega una de sus megatiendas», exigió el juez Fusté al payaso abogado que dice que pagar planilla es una pena de muerte para una de las multinacionales más acaudaladas del mundo. «Pues… este… ¿dónde más podrá la gente hacer el ridículo los viernes negros? ¡Hay valor de comedia en eso!», refutó torpemente el licenciado.
Este periódico espera con ansias que el juez les declare en contra, pa’ ver si es verdad que el gas pela y se van de Puerto Rico.

