San Juan, Puerto Rico – La semana pasada se hizo público que la Legislatura estaba considerando enmendar la ley de municipios autónomos para ordenar la creación de una oficina de iniciativas de base de fe en cada pueblo. Arguyendo que lo que es igual no es ventaja, ateos alrededor de la Isla exigieron que se fundara igualmente una oficina municipal de iniciativas herejes.

El Hemiciclo del Senado de Puerto Rico, donde la Constitución no sirve ni de papel de inodoro

“Honestamente no entendemos el raciocinio de la creación de un organismo gubernamental dedicado a bregar con organizaciones religiosas”, admtió Carlos Dawkins, presidente de la Organización de Puertorriqueños Que No Creen Ni En La Luz Eléctrica. “La Constitución de Puerto Rico especifica explícitamente que ‘Habrá completa separación de la iglesia y el estado’, así que no me tiene sentido que se usen fondos públicos para promulgar instituciones religiosas — bueno, ¡aunque supongo que me tiene el mismo sentido que creer en la existencia de un mago celestial invisible! El punto es que si el Gobierno está usando chavos para coordinar actividades de fin religioso, ¡que aporte también para la joda y el degenere!”.

Carlos Dawkins, visto aquí no creyendo ni en la luz eléctrica

Dawkins explicó que no tiene problema con que organizaciones religiosas cumplan funciones sociales, añadiendo: “En efecto, es refrescante que usen sus recursos para ayudar a los menos afortunados en vez de para abogar para que se le restrinjan los derechos a las mujeres y a los homosexuales. Sin embargo, si la Legislatura va a pasarse la Constitución por la separación entre nalga y nalga, que lo haga también para costear nuestras funciones sacrílegas. De hecho, ya tenemos planificadas varias actividades marcadas por la decadencia y la depravación total, entre estas: un desenfrenado bacanal de venticuatro horas, una perturbadora orgía estilo ‘Eyes Wide Shut‘, y un concierto de Luis Fonsi. Todo eso sale caro — ¡sobre todo Luis Fonsi, que tiene más exigencias contractuales que Madonna!”.

Jangueo como este es lo que se puede esperar si el Gobierno comienza a apoyar las organizaciones ateas al igual que las religiosas

El gobernador Luis Fortuño, por su parte, defendió la creación de la oficina de iniciativas de base de fe. “Yo no entiendo por qué esos ateos blasfemos han formado un fostró con este asunto”, confesó el Gobernador con exasperación. “Lo importante es que la comunidad religiosa sepa, fuera de toda duda, que nada me importa más que su voto– ¡perdón! su felicidad. Yo tengo el más profundo respeto por los creyentes, y me considero ante todo un hombre de fe. Por ejemplo, tengo fe que la mayoría de los puertorriqueños se olvidarán del despingue total que ha sido mi administración durante estos últimos cuatro años, ¡porque de otro modo no ganaré las elecciones por más que rece!”.

El voto de ecuánimes y piadosos líderes religiosos como la Apóstol Wanda Rolón es lo que la Legislatura está seguramente busconeando