Ciudad del Vaticano, El Vaticano – El Papa Benedicto XVI, quien en sus años de mocedad fuera el quinto integrante de la mundialmente famosa banda “Los Beatles”, fue tumbado al suelo por una fanática alocada quien, al verlo pasar, no pudo contener su emoción y se le abalanzó encima. El suceso ocurrió durante la Misa de Gallo en la Basílica de San Pedro, donde Susana Maiolo, luciendo una camiseta de Los Beatles con el rostro del Sumo Pontífice, saltó la valla de protección que mantenía alejada la horda de fanáticas histéricas. “Es que. Él. Es. TAN. ¡BELLO!”, exclamó Maiolo mientras estaba siendo entrevistada posteriormente por la Guardia Suiza. “Cada vez que lo veo, siento la necesidad imperiosa de burlar las medidas de seguridad y tirármele encima”. En efecto, ésta es la segunda vez que Maiolo logra evadir los controles de seguridad y acercársele al Papa, lo que ha puesto en ridículo a la Guardia Suiza (incluso más que el hecho que su uniforme parece ser las payamas de un payaso daltónico).


La Guardia Suiza, tratando de no demostrar la vergüenza por estar en payamas durante el día

La carrera de Benedictus en Los Beatles le dio al grupo británico varios éxitos inolvidables, tales como: “In Nomine Patris“, “Ego Te Absolvo” y “Make Love, Not War“. Su fanaticada siempre fue muy fiel, siguiéndolo incluso cuando cambió de carrera para convertirse en el emisario de Dios en la Tierra. “Para mí él siempre será ese muchachito con carita de yonofuí que me arrullaba con su canción ‘Ecce Agnus Dei‘”, aseguró Lucinda Castromán, otra miembro de su “fan club“. “Tengo que admitir que Benedictus siempre fue mi Beatle favorito: ¡es más, ni me acuerdo del nombre de los otros cuatro!”. Por su parte, George Harrison, conocido por muchos como “el cuarto Beatle”, refunfuñó desde ultratumba: “¡A mí nunca me tiraron ni un brassiere, ni ninguna fanática trató de tirárseme encima! ¡Hay que joderse!”.


La carátula de uno de los más famosos elepés de Los Beatles, “Et Hoc Genus Omne