San Juan, Puerto Rico – Dios, el Creador de la Tierra, el Universo, y el ornitorrinco, juramentó el día de ayer a la Legislatura de Puerto Rico como representante por Acumulación Divina, luego de que el senador Luis Daniel Muñiz revelara que su proyecto de ley ordenando cinco minutos de reflexión en todas las escuelas públicas fue “de la autoría de Dios”.

“Nos alegra inmensamente que el Todopoderoso haya decidido unirse a nuestra administración. We’re not worthy! We’re not worthy!“, exclamó sumamente emocionado el gobernador Luis Fortuño. “¡Ya sabía yo que el hacerme el más cristianito y de tratar de legislar conceptos religiosos a la trágala desde mi posición laica de Primer Mandatario llamaría la atención de los más altos círculos divinos!”, exclamó píamente el líder teocrático putativo. “Aunque pensaba que nosotros solitos podíamos seguir impulsando proyectos de ley con obvio trasfondo religioso, claramente no pondré en duda el juicio del Señor: si Él quiere juramentar y pasearSe por los pasillos del Capitolio, ¡hágase Su voluntad!”. Fortuño también estaba culeco porque Jesús se dio la vuelta por la Isla para fungir en el acto de juramentación, y firmó la Biblia personal del Gobernador con un mensaje inspirador: “You’re the coolest person in school! Never change!“.


Jesús, Su hijo unigénito, compareció en la ceremonia de juramentación y fue quien sirvió de presentador

En efecto, el senador Muñiz parece ser el primer miembro de la casa de leyes en recibir cooperación directa del Todopoderoso en su gesta legislativa, aunque sin duda Dios le ha susurrado en el oído a otros anteriormente. “Ciertamente cuando Jorge De Castro Font estaba empujando la Resolución 99, eso tuvo que haber sido por inspiración divina”, opinó Muñiz, “aunque mi legislación, más que inspirada por Dios, fue escrita por Dios. ¡Sufre, Ñañito!”. El Senador explicó cómo una noche, cuando le rezaba a Dios rogándoLe por ideas para un nuevo proyecto de ley que ayudara a propagar Su palabra, Él se le apareció con su antiquísima maquinilla Olivetti, y le dijo: “No os preocupéis, hijo mío; Yo he de bregarte el caso al cien”, y acto seguido rompió a escribir la ley en cuestión. “No cometió ningún error tipográfico, y la terminó en menos de cinco minutos”, aseguró Muñiz. “¡Normalmente las leyes que escribo yo están cundí’as de ‘horrores’ ortográficos y apenas hacen sentido!”, aseguró, para sorpresa de nadie.


Jorge De Castro Font, visto aquí divinamente detrás de las rejas

Sin embargo, como para que la ley pueda ser aprobada tiene que haber sido escrita por un miembro de la Legislatura, ayer se juramentó a Yavé en una emotiva ceremonia donde Él juró a Él mismo, y sobre Su propio libro, que desempeñaría a total cabalidad los deberes de un legislador, y que defendería la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, “y, a diferencia de los cientos de otros que han jurado esto antes que Yo”, acotó Dios zalamero, “¡Yo pienso cumplir Mi palabra!”. Por ejemplo, como muestra de su ecuanimidad y sentido de justicia, el Todopoderoso ya ha escrito otra legislación que obligaría a todas las iglesias a enseñar cinco minutos de matemáticas antes de comenzar cualquier servicio religioso, “porque si el Gobierno va a obligarte a rezar antes de comenzar la clase, lo justo es que también te obligue a aprender matemáticas antes de rezar, ¿no?”, preguntó el Todopoderoso retóricamente sin que nadie retara Su lógica incuestionable.


Dios, legislando para Puerto Rico

Muchos de Sus ahora compañeros legisladores Le han dado una cordial bienvenida al Creador, agradeciéndole Su acto de presencia y de finalmente convalidar años de fe ciega; sin embargo, algunos otros han manifestado anónimamente algo de preocupación de tenerLo tan cerca todo el tiempo: “¿Cómo se supone que yo robe, mienta, y mantenga una chilla por el la’o o con el Representante del Bien aquí al lado mío? ¡Nos va a aguar la fiesta!”. Lo cierto es que, desde que Yavé ronda los pasillos del Capitolio, todo el mundo camina con los ojos puestos firmemente en el piso: “¡Imagínate que me Lo encuentre justo de frente y sin querer Lo mire directamente a la cara! ¡Yo no quiero derretirme como esos Nazis al final de ‘Raiders of the Lost Ark’!”.


Si tenemos suerte, algún día ésta podría ser Evelyn Vázquez