Cualquier Estado Del Norte, Estados Unidos – En reacción a las gélidas temperaturas que millones de puertorriqueños alrededor de la Isla aseguran haber estado sintiendo durante las últimas semanas, los boricuas exiliados a estados al norte de los Estados Unidos les han enviado una patada en el culo colectiva “por llorones”.

El frío que ha reinado alrededor de la Isla durante las últimas semanas ha sido tema de conversación para muchos, siendo tan sorpresivo que El Nuevo Día, el pasquín promocional de más venta en Puerto Rico, incluso le dedicó la primera plana de su publicación. “Cuando las temperaturas bajan a menos de sesenta grados, es nuestra responsabilidad hacer aspavientos desproporcionados y otorgarle a tal acontecimiento el sitial que se merece”, aseguró una representante del rotativo quien prefirió mantenerse en el anonimato (aunque probablemente sus apellidos rimen con “Rerré Fangel”). “Y es que, dicho en el vulgo pueblerino”, concluyó, “este frío está cabrón”.


La fuente anónima de El Nuevo Día de ninguna manera está en esta foto del grupo Ferré Rangel… para nada

“¿Frío? ¿¡Frío!?“, inquirió atónita Maritza Sánchez, residente del Bronx en el estado de Nueva York por los últimos veinte años, refiriéndose a la carta que recibió de su prima Lourdes de Bayamón, en la cual ésta hablaba del “frío pelú'” que estaban pasando en estos días en la Isla, llegando incluso a pedirle a Maritza que les envíe “unos de esos aparatitos para calentar los cuartos que todos deben de tener allá en los Nuevayores”. “Mira caaaraaajoooo”, se quejó Maritza. “¡Una patada por el culo es lo que le voy a mandar por FedEx! Yo que llevo ya par de meses vestida como monja tapá’ de arriba a abajo para que no se me congelen las tetas y cagándome en la madre por los charqueros que agua helada que hay por toda la ciudad, ¿y esta prima mía está quejándose porque en Puerto Rico está en los sesentas? For Christsakes, that’s just sweater weather!“, exclamó incrédula.


Esto es frío, Lourdes, ¿okay?”, le señaló Maritza Sánchez a su prima; “So shut your pie hole and stop complaining!

Martín Saldaña, un puertorriqueño exiliado que vive en las afueras de Chicago, Illinois desde hace tres décadas, comentó que “está de pinga que mientras yo estoy aquí meando cubitos de hielo y apaleando ‘mierda blanca’ todos los días na’ más que pa’ poder sacar el carro de la marquesina, estos mamerros de la Isla se creen que les va a dar hipotermia si salen de su casa y está a menos de ochenta grados… ¡mi’ qué jodienda! ¡Que vengan pa’cá a ayudarme cada vez que se me queda el carro estoquea’o en la nieve pa’ que se quejen con ganas!”


“Al próximo boricua de la Isla que se me queje de frío le voy a dar esta palita pa’ que sepa lo que es bueno”, aseguró Martín Saldaña

Sin embargo, para muchos puertorriqueños en la Isla, esta reciente ola de frío no sólo es real, sino que podría incluso tener matices siniestros que parecen implicar al ex-Gobernador Pedro Rosselló: “Yo pa’ mí que este frío son los penepés tratando de traer la estadidad pa’cá a la mala”, opinó Don Primitivo Guitiérrez, residente del Barrio El Yagrumo en Cayey, y Popular empedernido de toda la vida. “Yo del pillo ése de Rosselló creería lo que sea: ¡cualquier día de éstos él hace un fufú estadista pa’ que empiece a nevar aquí y que se nos mueran to’s los coquís y esto se parezca a Virginia en enero!”


Don Primitivo Gutiérrez, preguntándose cómo se las está ingeniando Rosselló para controlar el clima para sus nefastos fines pro-estadidad

Por su parte, Rosselló negó enfáticamente cualquier responsabilidad por las gélidas temperaturas, y, luciendo un grueso abrigo de lana, guantes y una bufanda, aseguró: “¡Harto de que se me congelen las pelotas estoy yo! ¿Por qué carajo creen que me regresé pa’cá de Virginia? No fue sólo a joder el parto: ¡también fue huyéndole al maldito frío!”