San Juan, Puerto Rico – El Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), la agencia gubernamental presuntamente a cargo de mantener en buen estado la infraestructura de las carreteras del país, reveló que la pésima condición de éstas se debe a un esfuerzo consciente de la agencia para evitar que las personas guíen a exceso de velocidad.

El Ingeniero Luis Trinidad Garay, Director Ejecutivo de la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT, por sus irónicas siglas en español) bajo el DTOP, explicó: “La gente cree que la razón por la cual hay hoyos en todas las carreteras del país, y por la que los proyectos de construcción toman meses y meses, es porque nuestra agencia es ineficiente y desorganizada. ¡Válgame, nada podría estar más lejos de la verdad! La realidad es que somos unos sagaces conocedores del comportamiento humano, y sobre todo del especímen Portoricensis vulgaris, y sabemos que si las carreteras estuvieran lisas e inmaculadas, entonces sí que la gente iría volando bajito y causando más accidentes”.


“Miren cómo están las carreteras hoy día”, apuntó el Ing. Trinidad Garay, “¡y aún así van por ahí a ochenta!”

El Ing. Trinidad Garay prosiguió diciendo que “no es que no hayan chavos, o que falte el material, o la mano de obra: ahora mismo estoy sentado en una paila de brea, y mi oficina entera está hecha del bitumul que nos sobró. Lo que pasa es que sólo si los conductores dejan la transmisión del carro en la autopista cuando guían rápido, es que les da por reducir la velocidad. ¡Es con la de hoyancos que hay en las carreteras, y aún así van como alma que lleva el Diablo, figúrate tú!” De hecho, tan imprescindibles son estos “reductores de velocidad” naturales, que la agencia ha empezado sigilosamente a introducir huecos en las carreteras donde menos se respetan los límites de velocidad, “lo que funciona mucho mejor que poner un rótulo o aumentar las multas”.


El Ing. Trinidad Garay enseñándole al Gobernador Aníbal Acevedo Vilá dónde van a poner más hoyos en las carreteras

La Autoridad de Carreteras y Transportación estima que el 90% de los accidentes automobilísticos causados por exceso de velocidad son a causa de carreteras demasiado bien cuidadas que básicamente son una invitación al conductor para rebasar la velocidad máxima pautada por la ley: “¿Quién puede resistir pasarse los límites de velocidad por los güebos si las carretera están lisecitas como nalga de bebé, y no hay ningún guardia por esos lares?”, preguntó retóricamente el Ing. Trinidad Garay. El Director Ejecutivo manifestó que bajo su administración se asegurará de poner a las carreteras del país en tal condición que nadie pueda guiar a más de 35 millas por hora en la autopista, “aunque tengamos que poner esas calles de hoyos como si fuera el cutis lunar de Carlos Romero Barceló”.


Esta carretera es el sueño mojado del Ing. Trinidad Garay: “¡Si sólo todas las calles del país se vieran así!”