Barceloneta, Puerto Rico – El asilo de ancianos “Pastos Serenos” ha decidido subcontratar a Animal Control Solutions, la compañía anteriormente empleada por el municipio de Barceloneta para deshacerse de perros realengos, para que sea ésta la encargada del cuido de los envejecientes internados en su institución, con el propósito de bajar sus costos de operación. Animal Control Solutions cambió recientemente su nombre a Happy Fun Care Center en un intento transparente de dejar atrás su macabra imagen luego del escándalo causado por su alegada matanza de los animales que les fueran entregados, arrojándolos desde el Puente del Indio en Vega Baja.


El Puente del Indio en Vega Baja, o, siendo francos, una foto de un puente cualquiera que nos encontramos en Google Images

“¿Matanza? ¿Qué matanza?”, respondió romerísticamente Julio Díaz Cintrón, el dueño del ahora Happy Fun Care Center, a preguntas sobre el incidente que involucró a los animales que el municipio de Barceloneta les entregó. “Nosotros no hemos matado cruelmente a ningún jodío animal, y eso lo sé yo porque todavía tengo 30 perros muertos en la nevera allá atrás. Bueno, ya son 29 porque el chinito del Star Cream de más abajo pasó horita a buscar un poco de ‘carne de cerdo’ para el especial de lo mein de esta noche. El punto es que el mismo cuidado que tuvimos con los animales es el que ahora tendremos con los viejitos que pondrán a nuestro cargo… ¡claro que tendremos que comprar neveras más grandes!”


Algunos de los pobres viejitos que quedarán bajo el “cuido” del Happy Fun Care Center, preguntándose si sus testamentos están al día

Tomasa Torquemada, la gerente del asilo “Pastos Serenos”, expresó que “los costos del cuido de ancianos está subiendo cada vez más: a los viejitos hay que limpiarlos, darles sus medicinas, e incluso alimentarlos de vez en cuando, y eso sale caro”. Continuó expresando que la prioridad número uno de su asilo es asegurar el bienestar de sus inquilinos y “ahuyentar lo más posible el frío dedo de la Muerte, aunque hablando claro no es como si ésta estuviera muy lejos en todo momento”. Respondiendo a preguntas de por qué contrató a una compañía aún sumida en controversia, Torquemada respondió que “todavía no le han podido probar nada, igual que a nosotros nunca nos han podido probar que nos robamos las pertenencias a los viejitos cuando se mueren; además, ellos nos dieron el mejor precio, y con un nombre como Happy Fun Care Center, ¿cómo puedo decir que no?”


A la izquierda, la foto del panfleto promocional del asilo “Pastos Serenos”; a la derecha, la triste realidad

La mayoría de los hijos de los envejecientes que viven en el asilo están de acuerdo con la elección de Torquemada, citando que sus padres “ya están entrados en años” y que “si pasa lo inevitable, pues, qué carajo, tendremos que consolarnos con la herencia que nos dejarán”. Para tranquilizar a la minoría que sí manifestó inquietud, Díaz Cintrón aseguró que su personal está “muy bien preparado para bregar con envejecientes, quienes todos sabemos son biológicamente muy parecidos a los animales con los que bregábamos antes”; además aseveró que bajo su cuido los ancianos participarán de actividades y excursiones para ejercitarlos. “Por ejemplo”, citó Díaz Cintrón, “la semana que viene vamos a llevarlos a dar una caminatita por Vega Baja, cruzando el Puente del Indio… ¡ahí el paisaje es como para morirse!”