El Bronx, NY – Tras descubrir que su procedencia étnica es incierta, Carlos “Charlie” Ramírez, se ha visto obligado a retirar su antigua aseveración de ser “100% Boricua” y admitir que sólo es “Aproximadamente 25% Boricua”, al enterarse que su madre, Eulalia “Lali” Fernández, había sido una cuera en sus años de mocedad.


Charlie Ramírez, el joven que ha tenido que retractar su avasalladora puertorriqueñidad al descubrir que su procedencia étnica está en veremos

Charlie, nacido y criado en el barrio del Bronx en la ciudad de Nueva York, había vivido toda su vida orgulloso de ser “más boricua que volverlo a decir”, pero conversaciones con algunos de sus parientes le han revelado recientemente que su madre cuando era joven “corría hasta de capota”, y que por ende la identidad de su padre estaba bajo tela de juicio.

“Ésa se tiró la mitá’ del barrio, tú sa’e”, asegura Antonia “Tuti” Fernández, la tía del joven. “El pai de Charlie podría ser el panadero, que era italiano, o el cartero, que era dominicano, o el plomero, que era chino, o como diez otros tipos más… ¡incluso podría ser el entonces esposo de Lali, que sí era puertorriqueño! Cosas más raras han pasado”.


“En mala hora me hice este dichoso tatuaje”, se lamenta el joven apesadumbrado

Sacando porcentajes y tirando números, Charlie ha calculado que probabilísticamente hablando podría denominarse “24.52% puertorriqueño”, redondeándolo a 25% para simplificar las cosas. “Ahora yo atando cabos aquí,” dice pensativo, “esto me tiene sentido: como sólo soy un cuarto puertorriqueño, de cada cuatro platos típicos puertorriqueños sólo me gusta uno (por ejemplo, me gusta el lechón asao, pero no me gusta el mondongo ni la gandinga ni la morcilla, que son un asco, hablando claro). Además, cuando alguien dice ‘¡Si eres boricua grítame weeeeeeeeeeepa!’ yo sólo alcanzo a gritar ‘¡Weee!’. Todo cuadra, todo cuadra…”


Bumper sticker en el carro de Charlie, con un tachón para hacerlo más matemáticamente preciso

Para poder dejar en su layout de MySpace la imagen de la bandera de Puerto Rico de fondo y poder dejar las imágenes que proclaman con orgullo “100% Boricua” (que por ahora ha tenido que modificar para que sean más verídicas), Charlie está considerando tomar medidas drásticas, como por ejemplo empezar un régimen de Boricuex, el medicamento que usó Tony Croatto por muchos años para tratar de aumentar su cociente de puertorriqueñidad (con los ya conocidos funestos resultados).


Nueva imagen en la página de MySpace del muchacho, haciéndole honor a la verdad

“En última instancia he considerado incluso mudarme de Nueva York a Puerto Rico”, admite el joven. “No es una decisión que tomaría a la ligera, porque quién quiere estar metío en esa olla de grillos… pero si tuviera que hacerlo, iría. Estoy seguro que estando allá por varias semanas (entre los tapones, los políticos corruptos y la vagancia llevada a un nivel casi profesional), se hace completamente puertorriqueño el más lindo”.