«Los odio. Los odio a todos y todas, así que chúpense este contratito pagado por el pueblo a la influencer social que menos ha influenciado en la historia de la Tierra», aseveró un despechado Matos. «Pude haberle dado este trabajito a alguna agencia de publicidad de la Isla con talento nativo, o mejor aún, olvidarme de postear tonterías en mis plataformas sociales que a nadie le van a importar. ¡Pero no! ¡Decidí dárselo a otra nena de Papi que solo puede influenciar personas con grillos en la cabeza! ¡Porque los odio! ¡TE ODIO, PUEBLOOOOO!», gritó, gesticulando como Gargamel cuando le gritaba a los Pitufos.
Este periódico les recuerda que en la era del PNP, Rosselló, y Trump, nada importa. Nada.

