San Juan, Puerto Rico – Las primarias tanto del Partido Nuevo Progresista (PNP) como las del Partido Popular Democrático (PPD) del pasado 18 de marzo han tenido que someterse a un proceso de recuento ordenado por la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) debido a presuntas irregularidades procesales. A pesar de que el Tribunal Supremo ha ordenado que se detenga dicho escrutinio por el momento, esto no evitó que el exgobernador Carlos Romero Barceló misteriosamente ganara la candidatura para un escaño senatorial aunque ni siquiera figuraba entre los candidatos.

El no figurar en ninguna papeleta no fue inconveniente para que Carlos Romero Barceló sospechosamente fuera el víctor de un escaño en las primarias del PNP

“¿Cómo que Romero Barceló ganó, si el recuento está paralizado?”, preguntó incrédulo Héctor Conty, presidente de la CEE. “¡Maldición, por esto mismo es que yo quería que este proceso fuera supervisado por mi agencia! Cuando ambos partidos lo que tienen es una olla de grillos fraudulentos en su escrutinio electoral, esa es el momento para quitárselo de las manos. Es como poner a ciegos como choferes de la AMA: no saben cómo operar la maquinaria y si te descuidas, terminan atropellando a medio mundo. ¡Fíjate si el proceso está to’ jo’ que El Caballo terminó ganando un escaño senatorial de un distrito en el que ni siquiera reside!”.

No sabemos cómo se coló esta foto en esta historia

En efecto, aunque nadie sabe exactamente cómo sucedió, el exgobernador Carlos Romero Barceló terminó siendo el víctor en la contienda primarista para uno de los escaños senatoriales por el PNP en el distrito de Mayagüez. “Fuentes de entera confianza en el Partido me cuentan que en medio del recuento las luces parpadearon por unos segundos y cuando regresó la electricidad, yo estaba comiéndole los dulces a los demás candidatos“, explicó el ajado equino. “Bueno, yo pensaba que ya estaba retirado de la política, pero según este recuento primarista parece que no es así. Con mucho orgullo aceptaré esta nominación, porque rechazarla me güele como que a derrota, ¡y ya ustedes saben que la derrota y yo estamos ensaña’os!”.