San Juan, Puerto Rico – Actuando con la sagacidad que la caracteriza, la Agencia del Manejo de Emergencias Federales (“FEMA” por sus siglas en inglés, seguramente porque las siglas “FUCKUP” ya estaban cogidas) ha determinado que Puerto Rico ha de considerarse “zona de desastre” al ver las condiciones de la Isla antes del temblor que estremeciera el Caribe la semana pasada.


Fotos como ésta fueron las que hicieron que FEMA declarara a Puerto Rico “zona de desastre”

“Verdaderamente no nos quedó otra opción al ver cómo este horrible terremoto ha sumido a Puerto Rico en las penuriosas condiciones en las que ahora se encuentra”, manifestó R. David Paulison, el Administrador de FEMA. La agencia, activamente evitando que se le achaque otro fiasco como el de su mal manejo de los estragos del huracán Katrina en Nueva Orleáns, fue rauda y veloz en actuar esta vez: “No queremos que ahora venga nadie a decir que el Gobierno Federal está abandonando a la gente oscurita: vamos pa’llá inmediatamente a repartir cheques a diestra y siniestra, que sabemos es lo que más le gusta a los marroncitos… ¡no se hagan!”


R. David Paulison, Administrador de FEMA, jurando que “esta vez no dejaremos atrás a ningún negrito”

Paulison cuenta que la decisión se tomó en la mañana del día de ayer, cuando su oficina recibió una llamada directa del Presidente George W. Bush, quien, luego de haber visto fotos del Viejo San Juan en el internet, decidió que las condiciones de la Isla ameritaban toda la ayuda del Gobierno que fuera necesaria: “Tienes que ver estas fotos, Paulie”, le había dicho el Primer Mandatario. “Los edificios están cayéndose en cantos, seguramente por la fuerza del sismo, los puentes están casi derrumbándose, y las calles están todas agrietadas, como si estuvieran compuestas por ladrillos sueltos. ¡Todo un desastre! Tienes que ir pa’llá ahora mismo, porque la madre mía va a permitir otro arroz con culo como el de Katrina”. Incidentalmente, Barbara Bush, la madre del Presidente, comentó sobre la situación, que, al igual que los damnificados por Katrina, los puertorriqueños deberían sentirse afortunados porque, con las ayudas del Gobierno Federal, los puertorriqueños estarán mejor ahora que antes, “cuando tenían que vivir en esa islucha de pacotilla, rodeados de pobreza, hediondez, e hispanoparlantes”.


“¡Miren cómo dejó el terremoto a este puente!”, exclamó el Bush; “¡Alguien que le diga a esos curiosos que se salgan antes que sea demasiado tarde!”

Ni corto ni perezoso, el Paulison agilizó su agencia para personarse en la Isla y poder ver los resultados del terremoto con sus proprios ojos: “En verdad esto es mucho peor de lo que me había dicho el Presidente Bush”, admitió el Administrador en el Centro de Mando que erigió FEMA en los predios del Cuartel de Ballajá. “Empezando aquí en el Viejo San Juan, donde no sólo los edificios están de pinga, sino que hay un aroma a meao que permea la ciudad, sin duda debido al terror que sintieron las personas que vivieron el terremoto en las calles que los obligó a orinarse encima. ¡Debió haber sido algo espeluznante para que haya pasado algo así en todos lados!” Paulison explicó que sus rondas se extendieron más allá de la ciudad capitalina, llegando a otros municipios del área metropolitana como Bayamón y Carolina: “Este sismo debió haber sido la cosa más cabrona que haya parido madre: por todos lados carreteras agrietadas y llenas de hoyos, montañas con derrumbes de tierra, planteles educativos donde sólo los métodos de enseñanza son más anticuados que las plantas físicas… te digo, este terremoto ha puesto la infrastructura de Puerto Rico en la Edad de Piedra… pero no se preocupen: ¡FEMA está aquí al rescate!”


“Juzgando por la peste a orín en esta garita, debió haber habido mucha gente ahí bien asustada durante el sismo”, estimó Paulison

A todo esto, el Gobernador Aníbal Acevedo Vilá no fue quién para sacar a los federales de su adorable error: “Yo sólo sé que cuando FEMA declara a algún sitio ‘zona de desastre’ eso lo que quiere decir que van a aflojar billete y del bueno… digamos que será una ‘donación’ a mi Gobierno: ¡y ustedes saben que eso de aceptar donaciones es lo mío!”