Los Ángeles, California – En un incidente que de seguro le sucederá más y más a menudo con el pasar del tiempo, a la Miss Puerto Rico 2006 Zuleyka Rivera la dieron una bajada de moco al expulsarla de un avión por ser maleducada con una de las azafatas. Iracunda, la ex-Miss Universo convocó a Miss Fernóbulax 2006, una de sus co-reinas intergalácticas de belleza, para vengarse de la aeromoza.


“¡Cómo se atreven a bajarme del avión!” gritó humillada Zuleyka Rivera, jurando como mala de novela mexicana: “¡Me las van a pagar muy caro!”

Muchos creen que el nombre de “Miss Universo” para un certamen de belleza donde las concursantes son todas del planeta Tierra es uno de esos nombres gradiosos provenientes de la hibris estadounidense (similar a cómo la “Serie Mundial” de pelota consta exclusivamente de equipos americanos). Sin embargo, uno de los secretos mejor guardados del certamen de belleza es que éste en realidad se celebra en millones de galaxias a través del universo, y que todas las ganadoras del título de los diferentes planetas forman parte de un siniestro cabal de reinas de belleza con poderes especiales que están siempre dispuestas a ayudarse las unas a las otras.


Zuleyka, ridículamente todavía usando su listón de Miss Puerto Rico por alguna razón, está aquí comunicándose con Miss Fernóbulax para que ésta venga a poner a la aeromoza en su sitio

Al verse desairada por la aeromoza (quien dijo que no le importaba que Zuleyka haya sido Miss Universo) y luego ser obligada a bajar del avión, la beldad boricua llamó a Xárlà Graxlke, Miss Fernóbulax 2006, una hermosa pero mortífera alienígena de tres senos que disparan veneno. Zuleyka había anteriormente ayudado a Xárlà a poner como chupa a su ex-novio Zórlklax (a quien conocemos aquí en la Tierra como Jesucristo Hombre) usando su poder especial del bitch-out (compartido por otras terrícolas tal como J.Lo, Mariah Carey, y muchas otras divas comemierdas).


La beldad fernobulaxiana Xárlà Graxlke, pudorosamente cubriendo su tetamen con pasties de promoción

Donald Trump, el productor del certamen de belleza, sabe en carne viva lo celosas que son las reinas galácticas al protegerse mutuamente. “Recuerdo que una vez empecé a toquetear a una de las ex-ganadoras después de darme dos o tres palos, y ella llamó a Miss Alfa Centauri, quien me echó un fufú que me jodió el pelo. ¿Ustedes creen que tengo este peinado porque soy ciego o porque creo que me veo bien? ¡Tres carajos! Ya después de ésa ando derechito con las concursantes”.


“Creo que la extraterrestre cabrona ésa me pegó un gato muerto en la cabeza que no me puedo quitar”, se lamentó Donald Trump

“Cuando me salió de atrás pa’lante esa azafata cabrona”, cuenta Zuleyka con un derroche de educación y de finura, “la llamé ‘vieja bruja’: espero que a la puta ésa le guste tener verrugas en la cara, porque así va a quedar cuando Xárlà termine con ella. ¿Cómo se atreve a no tratarme con el respeto y deferencia que me merezco? Yo me gané este título de Miss Universo por ser bonita y saber modelar en traje de baño y caminando en tacos: ¡¿cómo se atreve a menospreciar mi importancia?!”