Las Vegas, Nevada – Jesucristo, Hijo de Dios, ha anunciado que, a pesar de que ya se encuentra entre nosotros como predicho por la Biblia, la Segunda Venida ha sido pospuesta mientras Éste se ejerce como mago en Las Vegas, la capital del entretenimiento.


El strip de la ciudad de Las Vegas, cuyos encantos han postergado por el momento la Segunda Venida de Cristo

“Cuando regresé a la Tierra, primero fui a Las Vegas”, cuenta el Ungido, “dado que ésta iba a ser la primera ciudad en sumirse en el lago de fuego que arropará todas las ciudades impías del planeta. Sin embargo, cuando pasé unos días ahí me captivó algo en el ambiente, quizás las luces, quizás el glamour, o quizás los enormes buffets que hay por doquier (¡aquí sí que no tengo que multiplicar panes y peces para alimentar a la multitud!). De cierto os digo que Las Vegas está cabrón”.


“El Hotel Luxor es Mi favorito”, admite Nuestro Redentor, “porque me recuerda en algo a Mi tierra natal, pero sin la arena que se te mete por to’s la’os ni el calor endemoniado”

Jesús cuenta que con el pasar del tiempo se hizo amigo de varios magos famosos en la ciudad, como Lance Burton y Siegfried & Roy (a quienes les avisó que si querían entrar al Reino de los Cielos tendrían que dejar sus caminos pecaminosos). Percatándose del apetito insaciable del público por los actos de magia que desafían la lógica, el Ungido decidió que podía chiripear como mago en la Tierra y así postergar el inevitable desenlace del planeta descrito en la Biblia.


El joven Jesús con sus amigos, Siegfried & Roy (a la izquierda) y Lance Burton (a la derecha); Jesús admite que Burton le enseñó “todo lo que sé sobre la magia… excepto lo de revivir a los muertos: eso lo aprendí Yo por Mi cuenta”

Nuestro Salvador cuenta cómo creó su personaje de mago: “Primero tenía que encontrar un nombre: uno que sonara algo religioso y alusivo a Mí, pero que no fuera demasiado obvio. Sabía que esta vez no iba a ponerme ‘Jesús’ porque eso suena medio mexicano y con un nombre así no iría pa’ ningún la’o. Finalmente decidí ponerme ‘Criss Angel’, que se parece a ‘Cristo’ pero con más cachet“.

En su encarnación como Criss Angel, Jesús ha logrado mucha fama, e incluso tiene un programa televisivo en el canal A&E. Cristo relata que “quería ponerle al programa un nombre pío, como ‘Arrepiéntete y Serás Salvo’, pero los productores pensaron que eso no vendería. Yo, como no pretendo saberlo todo como Papi, dejé en manos de ellos el asunto, y accedí a su sugerencia de llamarle ‘Mindfreak‘ al programa”.


Criss Angel, luciendo su bling-bling de crucifijo, pareciendo querer decir: “Únete a Mí, ve Mi programa ‘Mindfreak‘, y serás salvo”

La fama de Criss Angel como prestidigitador sigue creciendo, y su público siempre aprecia sus actos de magia: “Tanto hoy como hace dos mil años, el truco de caminar sobre el agua es un verdadero crowd-pleaser. Deja que vean el próximo episodio de Mi programa, en el que resuscitaré a James Brown: ése sí que será un éxito. Se titulará: ‘James, Levántate y Baila’. ¡Pónganlo en sus TiVos desde ahora!”

El único que no parece compartir la algarabía por la nueva encarnación del Cristo es José Luis de Jesús Miranda, mejor conocido como Jesucristo Hombre, a quien no le da ni pizca de gracia que alguien pretenda tumbarle el timbiriche de deidad hecha humano. “No entiendo qué tanto le ven al Criss Angel ése”, manifestó molesto De Jesús Miranda. “Yo he estado haciendo un truco de magia desde hace años, desapareciéndole los ahorros de mis feligreses y haciendo que me aparezcan Rólex y jets privados de la nada: ¿es que eso no cuenta?”


Jesucristo Hombre, concentrándose y diciendo: “Piensa en un número del uno al dos, que yo te lo adivino… ¿Es el uno? ¿No? Ah, ¡pues es el dos! ¿Viste? ¡Yo también tengo poderes mágicos!”