San Juan, PR – Al no poder identificar a un prófugo buscado que tenían bajo arresto, la Policía de Guayama dejó libre a Omar Reyes Rodríguez, un reo convicto de asesinato, y le echaron la culpa a los animales que ahora ocupan puestos dentro de la uniformada puertorriqueña.


Este policía no identificado está leyendo el tablón de edictos buscando a ver si alguien está vendiendo un carro usado, sin fijarse en las fotos de los prófugos, pensando: “Alguien está vendiendo un KIA usado, pero si quisiera comprar limones iría a Pueblo Xtra”

“Esto nos pasa por estar empleando perros y pollos”, dijo molesto Leovigildo Vázquez, Jefe de la Policía en San Juan. “Nosotros le entregamos fotos de los prófugos a los diferentes cuarteles, pero si el oficial a cargo del arresto es el Sargento Brando, un perro que está más tiempo lambiéndose las bolas que leyendo los edictos del día para saber qué prófugos buscar, de nada sirve”.


El Jefe de la Policía en San Juan, Leovigildo Vázquez, observa fuera del cuartel mientras están bañando y quitándole las pulgas a algunos miembros de la uniformada, pareciendo pensar: “Estos policías son unas bestias”

En defensa del Sargento Brando, el can que fuera recientemente promovido a rango de sargento y que se trasladara de Ponce a San Juan “para buscar algo más de night-life y perras lindas”, éste ladró insistentemente al identificar al prófugo, pero los policías a su alrededor pensaban que éste ladraba porque había visto un gato o un ratón, o porque quería que lo sacaran afuera a orinar.


El Sargento Brando, ladrando “¡Que no necesito mear, carajo! ¡No dejen que se escape: agárrenlo, cabrones!” ante oídos humanos sordos

El Sargento Pollito Yito, el mutante pollo antropomórfico ex-miembro del programa infantil Telecómicas que también fuera hecho parte de la uniformada recientemente, se encontraba igualmente en el cuartel al momento del procesamiento del prófugo, pero Yito no se había dado cuenta del edicto que existía describiendo al reo porque Yito siempre está, en palabras de sus superiores, “comiendo de lo que pica el pollo”.


En su defensa, el Sargento Pollito Yito declaró iracundo: “¡Pío pío ‘pío’ pío, pío PÍO P-Í-O pío, pío [censurado] [censurado] pío!”

La Oficina de Fiscalía también había empezado a promover animales entre sus puestos más altos, por lo que fue un burro, el fiscal Jorge Colina, quien viera el caso del arresto de Reyes Rodríguez (imputado por alteración a la paz y de tener en su posesión suficiente droga para abastecer a Vico-C en su próxima recaída) y el que rebuznara que no había causa de arresto y pusiera en libertad al prófugo.

“Nos salió el tiro por la culata por estar poniendo a un burro de fiscal,” admitió Luis Martínez, quien está a cargo de la oficina de Fiscalía. “Lo encontramos en un monte, y como se parece a mi primo Jorge le pusimos ‘Jorge Colina’. Se veía tan ecuánime y apacible comiendo heno ahí en la jalda que decidimos hacerlo fiscal: le hicimos un traje a la medida de lo más chulin-snaquin, le pusimos unos espejuelitos para que se viera inteligente, y nos lo trajimos para Fiscalía. Lo triste es que hasta este suceso, nadie se había dado cuenta”.


El fiscal Jorge Colina, quien sin los espejuelitos y el power suit parece claramente un asno

El Programa de Promoción de Animales de la Policía de Puerto Rico está siendo revisado a causa de este fiasco, aunque la comunidad criminal es ahora su mayor proponente. Pepe “El Carnicero de Carolina” Ramírez, portavoz de CACOS (Congregación Anónima de Criminales OnestoS [sic]), declaró: “Acho, ya quisiera yo algún día poder conocer al Pollito Yito en persona en alguno de mis roces con la ley: yo era el fanático número uno de Telecómicas, antes de descubrir que mi pasión en la vida era la violación y el rapto”.