Nueva York, NY – El famoso cantautor puertorriqueño Roy Brown ha anunciado que acaba de finalizar el proceso legal para españolizar su nombre, cambiándolo a “Rodrigo Marrón”. Marrón, uno de los mayores exponentes del movimiento de música de protesta pro-independentista, dice que su nuevo nombre es más afín con identidad hispana, a pesar de que líderes independentistas han demostrado descontento por su decisión.


El cantante antes conocido como Roy Brown, ahora Rodrigo Marrón, tocando canciones de protesta que, después del cambio de nombre, ya no suenan irónicas

“Yo no tengo la culpa de que mi padre haya sido un gringo”, explica Marrón desde su residencia en Nueva York. “Está de pinga que sea yo más independentista que volverlo a decir, pero tenga nombre de yankee invasor y huelestaca. Mi nuevo nombre intenta capturar la esencia del que tenía antes, pero, siendo en español, me siento menos rata”, asegura mientras quema su antigua licencia de conducir y acta de nacimiento.

Marrón cuenta que la gota que derramó la copa fue cuando un niño se le acercó y le preguntó que por qué él quería la independencia de Puerto Rico si tenía nombre de americano, y como todo buen americano, no debería importarle tres carajos el estatus de Puerto Rico. “No sabía qué responderle. Tenía nombre de gringo y parecía gringo, o sea que en realidad yo era como un aborto de la naturaleza. Sería como ser un chancletero de Humanidades en la UPR, andar con una boinita, camisa de Albizu, pelo grasiento y tocando guitarra por las esquinas, y ser penepé. Algo tenía que hacer, así que pa’l carajo con el nombrecito de imperialista opresor”.

A pesar de que dicho cambio debería ser uno del agrado de la comunididad independentista puertorriqueña, la reacción ha sido por el contrario una de gran desconcierto. Fernando Martín, Presidente Ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), opinó que “este cambio de nombre del compañero Roy Brown desmerece el movimiento independentista e indudablemente le resta cachet. Un nombrecito en inglés entre nuestras filas como que le daba clase a nuestro movimiento y, hablemos claro, mejoraba la raza”.

Víctor García San Inocencio, Portavoz de la Minoría en la Cámara de Representantes por el PIP, secundó los sentimientos de Martín, y añadió que “ya tenemos bastantes ‘Rodríguez’ y ‘Riveras’ en el partido: ¡lo que necesitábamos eran más ‘Browns’, y, si Dios es bueno, dos o tres ‘Bush’! Con tanto nombre en español, más que un partido, el PIP parece una compañía de jardinería o de construcción”.


Víctor García San Inocencio, diciendo: “¿Qué se cree Roy Brown, tratando de cagar más arriba del culo? ¡Que se quede con su nombre en inglés, que nombres en español nos sobran!”

Marrón, sin embargo, se mantiene firme en su decisión y dice no arrepentirse. “Sé que con un nombre en español los policías de Nueva York van a determe más a menudo, y quizás traten de achacarme crímenes que no he cometido, pero todo sea por ser fiel a mi espíritu independentista”, declaró desafiante mientras se ponía su boinita y camisa de Albizu, y agarraba su guitarra.