«¡Pues tenemos que seguir luciendo relevantes, hombre! ¡Si se nos estanca la lengua, pues no seremos necesarios y nos deja de llegar el licor gratis a esta magna institución», declaró Juan Carlos Espinoza de los Ángeles, uno de los doce borrachones a cargo de inventarse las reglas de la lengua española. «De cualquier forma, estamos emocionados con las futuras reglas que tenemos en el no muy distante futuro para acentuar palabras esdrújulas. ¿Cómo es? ¿Que siempre se acentúan? ¡Qué ingenuos son, pequeños saltamontes!», se mofó.
Este corresponsal aprovecha la oportunidad para decir que si antes odiaba las reglas ortográficas del español, ahora no le importan un carajo.

