Washington, D.C. – Esta semana, Hillary Clinton, en respuesta a una de las preguntas más troleras de la historia, contestó igual de trolera que le gusta la idea de Barack Obama como juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos. La idea fue descartada de plano por la Casa Blanca, expresando que el presidente quiere dedicarse a resolver una gama más variada de problemas. Con este viejo truco de hacerse el más desinteresado, Obama choteó completamente que se muere por el puesto.

Obama no quiere ser juez de la Corte Suprema: ¡el quiere ser juez presidente de la Corte Suprema! [Imagen suministrada]

“Que si quiero ser exsenador, expresidente y juez presidente de la Corte Suprema. Vamos, ¿quién quiere ser ese tipo de leyenda política? That’s crazy talk!“, expresó el presidente, mientras se le salían las babas. “¿Se imaginan la rabieta masiva de cada republicano en este país durante ese proceso de nominación? ¿El gustazo de verle la cara de asco a Thomas, Scalia y Alito el día de mi coronación, que diga, nombramiento? Y cuando llegue esa decimonovena apelación de Obamacare: ¡me voy a curar! Pero nada, todo es fantasía, porque no me interesa para nada. Para. Nada”, aseguró.

Se desconoce al momento qué método de suicidio masivo estarán utilizando las masas ultraconservadoras de Estados Unidos si Barack Obama sí llegara a la Corte Suprema del país, pero expertos en el tema opinaron: “¿Qué importa?”.