Los Ángeles, California – El ídolo juvenil canadiense Justin Bieber aseguró el pasado martes en un programa radial que luego de terminar su actual gira se retiraría del mundo del espectáculo. Expertos legales y amantes de la buena música alzaron su voz inmediatamente para advertirle a Bieber que su aseveración es “un contrato oral aplicable y con fuerza de ley, por lo cual, de no cumplirse según estipulado, le vamos a meter demandas hasta por ‘entr’u el pelo”.

El cantante canadiense Justin Bieber

El cantante juvenil Justin Bieber (o quizás una monísima lesbiana que podría ser su doppelgänger), visto aquí sosteniendo lo que esperamos sea solo un controlador de Wii [Imagen suministrada]

Aunque los portavoces del diminuto cantante rápidamente intentaron aclarar que los comentarios de este se trataban solo de una broma, peritos en el campo de contratos los exhortaron a “no vestirse, que no van”. Estos expertos legales sentenciaron que “un contrato oral tiene el mismo vigor que uno escrito, y por ende si Justin Bieber vuelve a cantar luego de finalizar su actual gira, aunque sea en la ducha, lo encausaremos por incumplimiento — ¡y si se pone jaquetón, también someteremos una demanda de clase por daños y perjuicios por haberle infligido al mundo la trapo de canción esa de ‘Baby’!”.

En otros temas, millones de personas alrededor del mundo han declarado que ya no necesitan que Santa Claus les traiga nada para Navidad, porque con que Justin Bieber se retire del mundo del entretenimiento les da y sobra.