Ankara, Turquía – Desplegando una vez más la superioridad baloncelística que los ha llevado a perder sólo contra potencias mundiales de este deporte tales como Trinidad y Tobago, el seleccionado de Puerto Rico perdió ayer contra el combinado nacional de balompié de Costa de Marfil con marcador final de 88-79. La derrota aseguró que los puertorriqueños terminaran últimos en su grupo, y los posicionó firmemente entre los más sólidos cargamaletas del Mundial de Baloncesto de Turquía.

La mega estrella puertorriqueña Carlos Arroyo demuestra que su reciente lesión en el cuádriceps no le impide efectuar su nuevo oficio de maletero

“A pesar de las dificultades, siempre supimos que al final el trabajo duro rendiría frutos”, aseguró eufórico el dirigente del combinado boricua, Manolo Cintrón, en medio de la ruidosa celebración en el camerino. “Luego de tantas promesas incumplidas, rotaciones ridículas, amotinamientos y estupidez general, al final demostramos que pertenecemos a un grupo exclusivo: ¡pocos equipos en el mundo pueden reclamar logros como los nuestros en este Mundial! ¡Qué grandes somos!”, exclamó emocionado en referencia al sólido grupo de cargamaletas oficiales del Mundial, que incluye potencias baloncelísticas de la talla de Túnez, Jordania y El Líbano.

El dirigente nacional elogió la entrega demostrada por sus jugadores y se mostró complacido con su desempeño: “Los muchachos nunca se quitaron, y eso quedó demostrado por el hecho de que no perdimos ningún juego por más de 10 puntos”, declaró Cintrón, añadiendo orgulloso que “cada vez que parecía que íbamos a ganar algún juego, siempre nos las arreglamos para botarlo en el último quarter, ejecutando a la perfección el tiro errático de tres con dos hombres encima. ¡Fue impecable la ejecución en el clutch! ¡Y a veces hasta rozábamos el canasto con nuestros intentos!”. Sin embargo, el experimentado técnico aseguró que hay espacio para mejorar: “Ese equipito de China fue veneno para nosotros, porque mira que que tratamos de botar ese juego y no pudimos. ¡Es que esos chinos sí que son unos muertos, coño!”, recordó con frustración. “Pero al final superamos ese escollo y siempre pudimos mantener el hambre”, exclamó Cintrón en aparente referencia a la excelente comida del hotel donde se hospedan.

El armador José Juan Barea practica una jugada ofensiva diseñada por Cintrón especialmente para cuando el juego esté realmente cerrado

Por su parte, el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán, se mostró sumamente complacido con la actuación del quinteto: “Estamos bien contentos porque conseguimos todas las metas que nos trazamos para este torneo”, aseguró Beltrán sobre los objetivos de la Federación, que incluyeron disfrutar de vacaciones veraniegas por Eurasia con gastos pagos. Beltrán incluyó entre los logros más destacados del equipo la utilización simultánea de al menos cinco excusas inverosímiles para explicar nuestro espectacular fracaso ante países que ni sus propios jugadores podrían identificar en un mapa, así como crear ridículamente exageradas expectativas en la fanaticada puertorriqueña. “Además, conseguimos cosas que nunca antes había logrado equipo alguno en el mundo. Por ejemplo: ¡logramos que Costa de Marfil ganara un juego de un Mundial por primera vez en su historia!”, explicó el Presidente emocionado.

Localización aproximada de Costa de Marfil en un mapa, de acuerdo a los integrantes del equipo nacional de ese país

Finalmente, Beltrán señaló que siempre que la conocedora fanaticada local continúe apoyando al combinado boricua, la Federación continuará su inquebrantable compromiso con el baloncesto puertorriqueño: “Mientras exista gente dispuesta a creer que es una buena idea comenzar en el cuadro regular con dos point guards chiquitos y mordí’os y un centro más descoordina’o que Michael J. Fox luego de tres tazas de café, nosotros seguiremos haciéndoles creer que el equipo actual es mejor que el equipo del ’90“, concluyó el Presidente con gran convicción, demostrando una vez más que nadie que decida creer comparaciones ridículas o tenga delirios de grandeza está fuera del alcance de un buen balde de agua fría.