San Juan, Puerto Rico – La semana pasada, el Senado de Puerto Rico comenzó su consideración de la “Ley de Delitos Electrónicos en la Internet”, la cual, entre otras cosas, penaliza con seis meses de cárcel o cinco mil dólares de multa a cualquiera que “atente contra la moral de otra persona con difamaciones, injurias, escritos o imágenes, fotomontajes por vía electrónica o a través de la red internet”, convirtiendo así a la blogósfera boricua en eventual foragida de la justicia.

Thomas Rivera Schatz, presidente del Senado y una de las lumbreras del mundo del Internet quien propusiera la ley, explicó que “ya está bueno de tanta libertad de expresión, con tanta gente impunemente escribiendo su parecer en blogs o como se llamen (y sí, te estoy mirando a ti, Cargas y Descargas!). ¡Ya mismo se les va a acabar la guachafita!”. Al preguntarle que cómo esta ley puede prohibir la libertad de expresión por medio electrónico cuando la misma está protegida constitucionalmente por otros medios de difusión, Schatz respondió airado: “¡Yo SOY la Ley! ¡Lo que yo diga es lo que es! ¡A mí la Constitución me hace los mandados, y cuando se me acaba el Charmin, hasta la uso de papel de toilet!”. El Presidente del Senado añadió molesto: “¡Tanto trabajo que pasamos escondiendo esa sección de la ley entre otras que describen penalidades para verdaderos crímenes electrónicos, total, pa’ na’, porque la encontraron de todos modos! ¡Nuestra intención era que esa sección pasara desapercibida hasta que se aprobara la ley, para que cuando la gente empezara a criticarla pudiéramos rapidito comenzar a echar gente de cabeza a la cárcel!”.


La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, o como la conoce Rivera Schatz, “el resuelve cuando se me acaba el Charmin”

Otra de las personas detrás de la radicación de este proyecto de ley es la senadora Norma Burgos, famosa experta en el mundo de la tecnología y autora del libro “Internet for Morons / Legislators“. “Los usuarios podrán seguir imprimiendo sus textos ASCII en las pantallas CRT de los sitios web usando sus periferales y teclados, como de costumbre”, aseguró Burgos con una sonrisita de satisfacción de haber sabido usar toda esa terminología tecnológica a la perfección. “Esta ley no se prestará para amordazar a nadie, ni para coartarle a nuestros ciudadanos su derecho a la libre expresión en la internet, siempre y cuando no vengan a criticarnos; a usar Photoshop para ponernos en alguna imagen embarazosa; o a ventilar cosas que hayamos verdaderamente dicho o hecho, pero que nos pongan en ridículo”, explicó la Senadora, describiendo cómo aparentemente nada podrá escribirse sobre la Legislatura cuando se apruebe la ley.


No te preocupes, Norma, que para buscar fotos embarazosas en las cuales parece que te estás güeliendo un peo no hay ni que usar Photoshop

Igualmente se le preguntó a Burgos cómo procederá la aplicación de la ley en cuanto a su jurisdicción (por ejemplo, qué pasaría si los servidores de una página que viole la ley no están físicamente en Puerto Rico); cómo quedaría definido el concepto de “atentar contra la moral de otra persona”; y cuál es el propósito de esa disposicón de la medida si ya existen leyes de libelo que protegen en contra de la difamación. Burgos respondió diciendo que “ésos son detallitos baladís: ¡obviamente no pueden pretender que hayamos considerado todas esas menudencias antes de someter la ley bajo consideración del pleno! Y si vas a criticar de alguna manera nuestro proceso legislativo y por ende atentar contra la moral de todos los senadores y representantes, te ruego a que esperes hasta que aprobemos la ley para desahogarte, ¿está bien?”.


Ok, ya que nos cucaste, aquí va una última imagen alterada “for the road

A continuación, un pasaje del tajante editorial que El Ñame publicará sobre este tema una vez haya sido aprobada la medida:

Aquí en El Ñame nosotros encontramos que la “Ley de Delitos Electrónicos en la Internet” no es nada más que un burdo intento de XXXXXXX XXXXXXX XX XXXXXXXX XXXX XXX XX XX X X XXXXX; XXXX XXX XXXX XXXXXXXXX. Además, ¡debe ser obvio para cualquier persona con dos dedos de frente que XX XXXXX X XXX XXX XXX X XXX XX, XXXXX XXXXXX X XXX XXXXXXX XXXX XXXX XXXXX (XXXXX XX XXX XX XX XXX XX XXXX XXXXXX)! Si en realidad los Legisladores tuvieran los XXXXXXX de verdaderamente admitir que lo que quieren es XX XXXXX X XXX XXX XXX X XXX XX, seríamos los primeros en XX XXXXX X XXX… Además, nuestra Constitución claramente establece que XX XXXXX X XXX XXX XXX X XXX XX: ¡XXXXX XXXXXX X XXX XXXXXXX XXXX XXXX XXXXX! XXXXX XX XXX XX XX XXX XX XXXX, XXX XXXX XXX XXXXXXXXXX XX XXXXX XXX XXX. Para concluir, por nuestras madres juramos que XX XXXXX X XXX XXX XXX X XXX XX XXX, XXXXXXX X XX XXXXX XXXXXX X XXX XXXXXX X XX XXXXX, ¡así que estén pendientes!