Anaheim, California – Pocos días después del “asesinato” de Farfour, un personaje obviamente basado en Mickey Mouse empleado en un programa islámico infantil, Disney ha anunciado que Aladino, el famoso dibujo animado de origen árabe, ha también sufrido un “accidente” que le ha cobrado la vida, en directa represalia contra el mundo islámico.

El incidente comenzó con la violenta muerte de Farfour, el ratón antropomórfico que a todas las luces era una versión empobrecida de Mickey Mouse. Farfour, que en árabe quiere decir “Plagio Descarado”, era el personaje principal de un programa infantil llamado “Los Pioneros del Mañana” transmitido por la cadena Al-Aqsa, vinculada con el grupo radical islámico Hamás. En el último episodio del programa, Farfour fue apaleado mortalmente defendiendo sus tierras de un “malévolo israelí”, en un transparente intento para hacer que los niños musulmanes odien a los judíos (porque aparentemente en el Medio Oriente no hay suficiente odio y hay que tomar medidas drásticas para generar más).


El Ratón Farfour, haciendo gesto de metralleta a su contrincante antes de ser abaleado

Disney, el dueño intelectual del personaje de Mickey Mouse, decidió no dejar impune tal acto de violencia contra su personaje emblemático y anunció que Aladino, el adorable pilluelo de Agrabah, también ha muerto, al desplomarse de su alfombra voladora y caer sembrado en un cementerio judío, donde fue enterrado por cuestión de conveniencia. “Sip: Aladino murió y estará por siempre enterrado entre judíos”, aseguró Bob Iger, el presidente de Disney. “¿Cómo les gusta ese pendejá’, islámicos fanáticos ridículos? Debe estar allá abajo comiendo bagels con schmear y jugando con dreidels con sus amiguitos judíos, jajaja”.


Aladino volando sobre su alfombra mágica, segundos antes de ser picoteado por un pájaro y caer hasta su muerte: “Un Mundo Ideal” my ass

No contentos con ultimar a Aladino, Disney también reveló que su consorte, la Princesa Jazmín, fue apedreada al descubrirse que era una “puta de siete suelas”. Iger elaboró: “Parece que la Princesita corría hasta de capota, a pesar de que se supone que fuera una casta mujer musulmana: se la pasaba yendo de un amante a otro (muchos de ellos rabinos hasídicos), y siempre con la cara descubierta y enseñándolo to’… ¡sufre, Hamás!”


La Princesa Jazmín, elegantemente huyendo de las hordas que la estaban apedreando por puta

Al recibir un golpe tan devastador, el grupo extremista Hamás anunció, entre lágrimas y largos sollozos, que le pondrían fin a su campaña de odio contra el Occidente y le rogaron a Disney que no le hicieran daño a otros personajes musulmanes. “¡Haremos lo que quieran”, aseguró Habib Al Jasef, el portavoz de la organización, “pero por favor no le hagan daño al Genio! Ya no nos quedan muchos personajes árabes positivos, así que lo necesitamos… además de que amamos a Robin Williams, que es tan peludito que casi podemos imaginarnos que también es del Medio Oriente”.


El Genio de Aladino, extático de haber sido puesto a salvo de la mortífera represalia de Disney

Luego de obtener la promesa de Disney de que el Genio no será lastimado, Hamás firmó una paz inmediata con el mundo israelita, que seguramente durará hasta que algún judío tosa en la dirección general de algún musulmán y esto se malinterprete como un acto de guerra.