«Como siempre, nuestros amigos demócratas asumen que tenemos un fetiche con la bandera confederada para enviarle un guiño del ojo escondido al ala racista de nuestro partido», increpó el presidente del senado, Mitch McConnell. «Esto es sencillo: con esta iniciativa estamos intentando a ver si los mosquitos se mueren de la vergüenza cuando se enteren que la bandera confederada a vuelto por culpa de ellos. Los demócratas, como con el terrorismo, no tienen la babilla de hacer lo que hay que hacer», afirmó.
Por otro lado, se informó que se escuchan alaridos fantasmagóricos en la tumba de Abraham Lincoln en Springfield, Illinois.

