San Juan, Puerto Rico – Se reporta que a pesar de que ya han pasado dos meses desde el paso del Huracán María, el acceso al Internet todavía es solo el 53% de lo que era antes del ciclón. Sin embargo, estudios más detallados han encontrado que, por alguna razón, el acceso a contenido pornográfico es ahora el doble de lo era anteriormente.

“No entendemos exactamente por qué ha sucedido esto”, explicó el Dr. Ion Paulik, del Instituto Checo de Investigaciones Baladís. “Y no, no me refiero a por qué el acceso a las redes solo se ha repuesto a la mitad luego de más de dos meses: ¡eso se cae de la mata con lo desorganizado que es nuestro gobierno y con el patético estado de nuestro erario! Lo que sí es algo sorprendente es que hay más demanda por videos porno que antes de María. ¡Uno pensaría que con tanta falta de luz y por ende de televisión, la gente no tendría mejores cosas que hacer que atender esos instintos en carne propia!”. Paulik precisó que que aunque el 10% del uso del Internet consiste en mensajes electrónicos con familiares fuera de la Isla estilo: “–¿Todavía están sin luz? –Sí. –Ah, pues bien”, el restante 90% consiste en “búsquedas de cochambrerías que no queremos ni repetir en voz alta, no sea que caigamos en la Página de Cheo de la FCC”.

“Y sospechamos que gran parte de ese tráfico bochornoso lo inició este tipo (o algún facsímil razonable)”, intimó el científico.

El estudio también reveló que ha surgido un mercado de películas adultas con temática huracanada, por lo cuales los estudios pornográficos isleños están haciendo su agosto. Por ejemplo, Lester Zayas, propietario/productor/camarógrafo de “Cochofle Studios”, explicó que ha hecho varias películas de corte ciclónico que han sido muy populares. “Creo que a la gente le gusta nuestros videos porque tenemos personajes femeninos fuertes: por ejemplo, nuestra protagonista, quien OB-viamente se llama María, dice cosas como: ‘Papi, voy a arrasar con tu Yunque y te lo voy a dejar pela’o’, ‘Aguántate, nene, que te voy a estropear toda tu infraestructura’, o ‘¡Te vu’a dar tan duro que te regresaré a los años ochentas!’. Digo, ¡también ayuda que nuestra María está bien buena, que mucha gente no tiene más na’ que hacer, y que está en enfermito que hace orilla!”.

El Dr. Paulik no aclaró cómo arribó a estas sorprendentes estadísticas, pero –a pesar de que nadie le preguntó– negó rotundamente que haya sido “porque quería una excusa para pasarme toda la jornada laborable gugleando fresquerías”.