Todos Los Medios (Así De Repente), Estados UnidosLas acusaciones de abuso sexual en contra del productor cinematrográfico Harvey Weinstein han causado que muchas otras víctimas hayan finalmente encontrado el valor de acusar públicamente a sus propios agresores. Este súbito “descubrimiento” de los medios noticiosos de los abusos por parte de personas en posiciones de poder ha causado que millones de mujeres rodaran los ojos colectivamente y exclamaran: “¿Que el acoso sexual existe? ¡No jodas!”.

El productor de cine Harvey Weinstein

Esta mera foto de Harvey Weinstein podría estar acosando sexualmente a alguna de nuestras lectoras: ¡mala nuestra! [Imagen suministrada]

Las más de 40 acusaciones que pesan en contra de Weinstein desataron una avalancha de acusaciones similares en contra de diferentes hombres en posiciones de poder en Hollywood, tanto productores como actores. Entre los más famosos se encuentra el actor Kevin Spacey, quien hasta hace unos días protagonizara la serie “House of Cards” en Netflix y quien hoy día solo protagoniza la catimba más rauda y veloz que un artista de su altura jamás haya sufrido por estar propasándose con sus compañeros de trabajo. El creciente número de artistas quienes han caídos en la redada ha causado revuelo entre los medios noticiosos, en lo que prácticamente todas las mujeres han tildado “el más grande ‘No Duh! Award‘ en la historia del periodismo”.

Por ejemplo, Randy Longfellow, el hombre ancla del noticiero local de Fox de Los Ángeles, luego de reportar sobre las acusaciones que pesan contra Ben Affleck, Louis C.K., Dustin Hoffman y Andy Dick, le preguntó a su coanfitriona Cindy Meadows: “Can you believe that, Sugar Tits?“. La realidad es que Cindy, al igual que básicamente todas las mujeres alrededor del planeta, saben perfectamente qué se siente tener que aguantarle pocavergüenzas a algún macharrán que se cree que tiene derecho a decir lo que le dé la gana a cualquier mujer y tocarla como le dé gusto y gana. “Las mujeres no estamos para nada sorprendidas de que hayan surgido tantas acusaciones contra un reguero de hombres prepotentes acostumbrados a contar con el silencio de sus víctimas”, intimó la reportera. “¡Lo que sí me ha dejado anonadada es el hecho de que a estos lechones finalmente les haya llegado su Nochebuena y los estén asando a la varita como Dios manda!”, exclamó, simultáneamente elucidando el triste desbalance de poder que existe en nuestra sociedad y haciendo que nos suene la tripita pensando en lechón asa’o.

La única interrogante en esta noticia que sigue desarrollándose día tras día no es a cuántos más hombres los van a poner en su sitio, sino si quedará aunque sea una sola película que no haya que sacarla del mercado porque su protagonista es un fresco o un violador.