San Juan, Puerto Rico – Científicos climáticos han levantado la voz de alerta de que “un enorme huracán de mierda” llegará mañana martes a las costas de la Isla, entorpeciendo las funciones de las agencias gubernamentales, desviando preciados recursos de donde se necesitan, y, en general, siendo una molestia que nadie necesita en estos momentos.

Los meteorólogos que descubrieron el extraño y hediondo fenómeno atmosférico no podían creer lo que estaban viendo. El Dr. Ion Paulik, el científico del Instituto Checo de Investigaciones Baladís (quien últimamente está más pega’o que un chicle Blony) explica: “Nuestros dos radares más avanzados, el Súper Dúper Doppler® MegaMax© Première© 3000XT-Gold® y el Caravelita Chiptrónix 1.5, ambos confirmaron simultáneamente la formación de un sistema climático nunca antes visto en esta área, compuesto de metano y heces fecales”. El fenómeno aparentemente es único en que se originó entre Washington, D.C. y Nueva York antes de encaminarse al Caribe. “Le hemos puesto ‘Donald’ a este fétido sistema”, explicó el Dr. Paulik. “Sé que no tiene sentido que usemos la ‘D’ para nombrar un huracán a estas alturas cuando acaba de pasar ‘María’, pero no veo por qué debemos adherirnos a las reglas de nomenclatura, si ‘Donald’ es una mierda que ni siquiera debería existir en primer lugar, ¡mucho menos encaminarse a Puerto Rico!”.

Imagen de radar del huracán Donald, hecho de mierda

Imagen de radar del Huracán Donald. “Y no: no sabemos por qué tiene una mancha anaranjada en el mismo medio”, confesó el Dr. Paulik. [Imagen Trililí® hecha por El Rata basada en una imagen suministrada]

El grupo de científicos pronosticó que el huracán podría ser desastroso para la ya damnificada isla, dado que las autoridades deberán desviar su atención y escasos recursos para atender la llegada de Donald. “Y no olvidemos que este ciclón mojónico tiene fama de dejar una estela de desastre donde quiera que va”, añadió el Dr. Paulik. “¡Que no le extrañe a nadie si, antes de que se vaya de la Isla, dos o tres hoteles y campos de golf ya se hayan ido a la quiebra!”.

El meteorólogo concluyó: “Es una pena que no se pueda razonar con fenómenos atmosféricos, porque de otro modo, ciertamente le diríamos a Donald que mejor se quede donde está, porque un torbellino de mierda como él sobra en cualquier lugar, ¡pero sobre todo aquí y ahora!”.