Dondequiera Hubo Una Urna Ayer – Miembros de las campañas de los candidatos para la presidencia de los Estados Unidos y la gobernación de Puerto Rico sonaron las alarmas ayer y gritaron fraude, al enterarse que el derecho al voto se le había concedido indistintamente a millones de morones que no saben la diferencia entre “votar” y “botar”.

Caricatura de Donald Trump hecha por LUY

Ponemos una alusiva imagen de Donald Trump mientras podamos. [Imagen cortesía de LUY]

Las acusaciones surgieron al reportarse avistamientos de personas poco informadas y completamente desprovistas de buen juicio y conocimiento sobre los issues entrando a las casetas de votación. “¿Cómo puede ser que esta gente que no puede explicar las posiciones de su candidato y sus planes concretos para mejorar la vida de los ciudadanos tenga el mismo derecho al voto que las personas que han seguido detenidamente ambas campañas?”, preguntó un líder de una de las contiendas que perdieron anoche, visiblemente entrado en tragos. “¿En serio no hay manera de hacer que no cuente el voto de esa gente que solo vota con coraje y no con conciencia? ¿Quizás diciéndoles que esas máquinas de ATH allá afuera son las máquinas de votación? ¿O explicándoles que las elecciones son en noviembre 23? ¿O quizás poniendo la final de The Voice para que coincida con las horas de votación? ANYTHING??!!!“, preguntó entre sollozos.

“¿Cómo es posible que haya ganado ese mequetrefe que no ha hecho nada en su vida que lo cualifique para gobernar?”, preguntó otro alto dirigente de uno de los candidatos perdedores el día de ayer, sin especificar si se refería a Donald Trump o a Ricky Rosselló. “Este tipo solamente está donde está porque Papi lo ayudó, y sú única gesta en el ámbito político ha sido criticar y prometer, sin que medie evidencia alguna de que sabe de qué carajo está hablando”, continuó misteriosamente, aún sin aclarar exactamente a qué candidato se estaba refiriendo. “¡Ya pronto se desilusionarán quienes votaron por él, cuando ya sea demasiado tarde y todos nosotros tengamos que chuparnos ese cable por cuatro largos años!”, concluyó, y ya nos cansamos de adivinar.