San Juan, Puerto RicoLa Corte Suprema de los Estados Unidos –reina y señora sobre todas las cortes insulares– determinó que es inconstitucional el denegarle el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo. Las organizaciones religiosas conservadoras en la Isla ahora están ansiosas porque comience la temporada de huracanes, para así poder achacarle cualquier desastre natural a la comunidad homosexual por osar a obtener igualdad de derechos.

“¿Cuándo es que empiezan a llegar todos esos temporales al Caribe?”, preguntó anhelante la reverenda y mujer que enseña y ejerce autoridad sobre el hombre en vez de callar Wanda Rolón mirando con desespero la sección de El Tiempo en Wapa TV. “Porque de cierto os digo que, cualquiera que sea el primer huracán que nos traiga aunque sea unos aguaceritos dispersos, será diáfanamente por culpa de los pecaminosos y repugnantes matrimonios homosexuales que la Corte Suprema nos enhocicó por ojo, nariz y boca”, sentenció, sin explicar exactamente cómo alguien le puede meter algo simultáneamente por el hocico, el ojo y la boca. “Es más, aunque sean solo unas lloviznitas de esas que solo revuelcan la calor, habrá que achacárselo a esos gays egoístas exigiendo derechos y protecciones matrimoniales como si fueran ‘ciudadanos’ ‘normales’ y ‘corrientes'”, dictó la “cristiana” y “piadosa” “mujer de ‘Dios'”.

Imagen de satélite de un huracán en el Caribe

“¿Cuándo será el día que Deborah Martorell nos enseñe una imagen de satélite como esta, luego de que un ciclón nos haya jendí’o pu’ el medio?”, preguntó desiderativamente la autoproclamada apóstol. [Imagen suministrada]

“Y no tiene ni que ser un huracán así que digan ‘¡Qué bruto, pero qué tronco ‘e huracán!'”, aclaró por su parte el reverendo Jorge Raschke. “También podría ser un temblorcito de esos que como que no quieren la cosa, pero que de todos modos embarran a medio mundo en la Isla. Lo que importa es que sea un fenómeno completamente natural e inevitable al cual nosotros podamos apuntar y declarar como ‘castigo divino’ por la causa que le convenga a nuestra pataleta du jour (ya sea el aborto, los derechos a los homosexuales, o que nuestras iglesias tengan que pagar impuestos). Y aprovecho la ocasión para adelantarles que, si en algún momento la legislatura se nos pone payasa y amenaza con hacernos pagarle a Hacienda lo que si estamos siendo honestos le debemos, será una hecatombe de tamañas proporciones… ¡ahí que Dios castigaría esta isla hereje, mordí’a y malagradecida con vientos huracanados estilo Mazinger Z!”.

Los vientos huracanados de Mazinger Z

¿Se imaginaban que iban a ver una imagen de los vientos huracanados de Mazinger Z en esta historia? ¿No? ¡De nada! [Imagen suministrada]