San Juan, Puerto RicoEl nuevo video meme conocido como el “Harlem Shake” (que consiste de personas bailando ridículamente al ritmo de la homónima canción) se ha apoderado recientemente de la Isla. Aprovechando la situación, el meme ahora está exigiendo un millón de dólares a modo de chantaje “si es que quieren que Puerto Rico vuelva a la normalidad y la gente deje de estar grabándose bailando como una partida de imbéciles”.

Muchachos bailando el "Harlem Shake"

Si no fuera por la fiebre del “Harlem Shake”, seguramente ninguno de estos muchachos estaría haciendo… lo que sea que estén haciendo aquí

El nuevo video meme cuenta con los mismos elementos en todas sus encarnaciones: una persona bailando desenfrenadamente al ritmo de la canción electrónica llamada “Harlem Shake” (cuya única letra es, inexplicablemente, “¡Con los terroristas!”), mientras personas a su alrededor le hacen caso omiso. Luego, cuando el ritmo se acelera, todos comienzan a bailar alocadamente (usualmente luciendo indumentaria estrafalaria) para el deleite de nadie. Este mismo patrón se ha repetido en video tras video alrededor de la Isla, comprobando que no hay moda tan ridícula que un chorro de puertorriqueños noveleros no encuentre irresistible.

Este grupo de muchachos son algunas de las víctimas del insidiosa “Harlem Shake”

Aprovechando el transitorio enamoramiento boricua con este más reciente fenómeno memístico, el “Harlem Shake” aseguró que a menos que no se le pague la suma de un millón de dólares (“en efectivo — ¡nada de chequecitos de dudosa solvencia emitidos por el Gobierno!”), permanecerá en la Isla indefinidamente. “Yo de aquí no me voy hasta que me den hasta el último centavo que les he pedido… y que conste que si no me voy, van a perderse la próxima boga del Internet”, prometió malévolamente el codicioso meme. “Y sin poder copiarse de la última novedad que venga de la Metrópoli, ¿qué harían todos esos jóvenes boricuas? ¿Ponerse a estudiar o a trabajar?”, preguntó sarcásticamente.

Las amenazas del “Harlem Shake”, sin embargo, tienen a los jóvenes puertorriqueños sin cuidado; estos arguyen que un meme indiscutiblemente ya está perdiendo auge una vez es reseñado en la prensa del país (¡o peor aún, en periodicuchos humorísticos de pacotilla!).