San Juan, Puerto Rico – El representante novoprogresista José Luis Rivera Guerra, quien recientemente ha estado en problemas entre otras cosas por tener una residencia con conexiones ilegales de agua y luz, anunció que pronto comenzará a chiripear ofreciendo sus servicios como plomero y electricista aficionado.

Es posible que absolutamente nada sea legal en cuanto a la construcción de las casas de Rivera Guerra

Rivera Guerra, quien también está en líos por tener dos residencias sin inscribir en el Centro de Recaudaciones de Ingresos Municipales (CRIM), ha sido asediado tanto por miembros de su colectividad como por los del Partido Popular. “Me güele que ya mismo [el gobernador Luis] Fortuño vendrá con su showcito de hacerse el más ecuánime y me pedirá la renuncia“, vaticinó el aguerrido representante. “Es por eso que ya estoy haciendo planes de cómo buscármelas cuando me pongan de patitas en la calle… ¿y qué mejor manera que aplicando las prácticas jaibísticas que me metieron en líos en primer lugar?”.

Gracias a este discreto tubo que le coge agua “prestada” a uno de sus vecinos, José Luis Rivera Guerra no necesita ser abonado de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados

El político anunció que “por un módico precio” estaría dispuesto a “ayudar a otros ciudadanos quienes, como yo, no están en las de ser estafados por la Autoridad de Energía Eléctrica o la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados: o sea, tener que pagar sus facturas como Dios manda”. Él instalará tanto “pillos” de luz como “arrima’os” (para aquellos clientes más escrupulosos que quieran dividir sus gastos con los de un vecino, en vez de simplemente robarse la luz). “Aunque como están las cosas, ¡esos escrúpulos les saldrán algo caritos!”, advirtió.

Que nadie le pregunte a Rivera Guerra qué es un contador de luz, porque seguramente ni sabe

El representante no quiso dar detalles sobre dónde estará establecido su nuevo negocio de electricista y plomero aficionado, principalmente porque, según confesó, “el local donde pienso montar la oficina no está muy inscrito al CRIM que digamos, ni obtuve los permisos de uso y construcción… y acá entre nos, ¡es posible que las escrituras ni siquiera estén a mi nombre! Pero, no importa: si no me han metido a la cárcel por esos otros chanchullos, ¿qué diferencia hace otro más? ¡Pa’ algo soy legislador!”.