San Juan, Puerto Rico – Luego de que el representante por el Partido Popular Democrático (PPD), Luis Farinacci, tirara al partido al medio echándole en cara que nunca se le pidió la renuncia al ex gobernador de Puerto Rico por el PPD, Aníbal Acevedo Vilá, cuando este fuera acusado en la esfera federal en el 2008 por violaciones a la ley electoral, el partido emitió un comunicado explicando que «pedirle la renuncia a Luis y no a Aníbal es justificado porque… porque… ¡porque sí!». El partido le pidió la renuncia a Farinacci luego que se le encontrara causa para juicio por un caso de violencia doméstica, mientras que al ex Gobernador el partido nunca le pidió la renuncia y le permitió seguir como candidato para las elecciones a pesar de ser acusado en la esfera federal de lavar dinero para sus propias campañas políticas.


O podría ser que si le pedían la renuncia a este, tendrían que haber admitido que el partido estaba to’ caga’o. Pero eso solo lo diría gente cínica como nosotros

«A una persona cualquiera le parecería que si no le pedimos la renuncia a Aníbal hasta que tuviera su día en corte, pues no se la pediríamos a Farinacci bajo el mismo argumento», nos dijo el presidente del PPD, Héctor Ferrer. «Sin embargo, no es lo mismo. Como le dije ayer a la prensa, ningún líder debe aferrarse a una silla, ni a ningún escaño, mucho menos cuando las acusaciones en su contra son tan serias. Como puede ver cualquier persona con dos dedos de frente, lo de Farinacci es algo serio y lo de Aníbal no lo era porque… porque… ¡porque sí! Y total, en aquel caso se probó todo menos que él tuviera conocimiento sobre el lavado de dinero para su propia campaña política, así que Farinacci que deje el show«, le dijo a este incrédulo corresponsal.

Le preguntamos si no sería acaso que el inconsecuente representante Farinacci es la oveja de sacrificio para hacer quedar al Partido Popular como uno fuerte contra la corrupción, luego que el Partido Nuevo Progresista (PNP) lograra exitosamente hacer renunciar al senador PNP Iván Rodríguez Traverzo por faltas éticas, a lo que contestó sonriendo: «Vamos, si fuera por eso ¿tú te crees que lo admitiría tan frescamente? Pa’ eso mejor digo que los cargos a Aníbal eran en inglés, y pues no los entendíamos muy bien que digamos».