El Vaticano, Ciudad del Vaticano – El papa Benedicto XVI declaró en un nuevo libro que es moralmente justificable el uso de los preservativos por parte de los prostitutos masculinos para poder prevenir infecciones. No contento con esto, el día de ayer el Sumo Pontífice también emitió un comunicado de prensa aclarando que el uso de los condones también estaría justificado “después que sea con un monaguillo”.


Los pueden usar hasta de colores, después que sea para evitar enfermedades o evitar que un monaguillo le pueda ir con chismes a su familia

“Sé que a muchos les sorprendió que el Santo Padre opinara que el uso de preservativos sí podía ser justificado en el caso de prostitutos masculinos con el propósito de evitar la propagación de enfermedades venéreas”, admitió el cardenal Giuseppe Baciaragazzi, secretario de prensa de la Santa Sede. “Después de todo, muchos han considerado las posturas milenarias del Vaticano ‘retrógradas’, ‘contraproducentes’, y quizás hasta ‘criminalmente irresponsables’. ¡Pero eso termina hoy! Como ven, el Santo Padre es un hombre moderno, que entiende que aunque es un pecado usar los preservativos para que las familias pobres no traigan más hijos al mundo a pasar hambre, no hay problema al usarlos para que a un gigoló no se le pegue un SIDA, o para evitar que algún monaguillo lengüilargo tenga evidencia de algún supuesto abuso por parte de un sacerdote”.


El papa Benedicto XVI, a la vanguardia de la educación sexual

El raciocinio del Papa para estas exenciones en la doctrina del uso de los condones es que “en ninguno de los dos casos el preservativo se está usando para evitar traer más feligre– que diga, niños, al mundo… ¡y prevenir un embarazo es la peor ofensa contra la Iglesia que un católico puede perpetrar!”. Al preguntarle a Benedicto XVI si acaso no es más reprochable el darle carta blanca a los sacerdotes de usar los preservativos con sus monaguillos, éste respondió: “Lo que sucede es que tanto en el caso de estos curas como en el de los prostitutos masculinos, estamos conscientes que ellos van a hacer lo que les dé la gana sin importar lo que les digamos… ¡pero al menos si usan un preservativo, la fiscalía tendrá menos municiones con las cuales írsele detrás a la Iglesia!”.