Oberhausen, AlemaniaEl Pulpo Paul, el afamado mentalista acuático que predijo correctamente todos los ganadores de la Copa Mundial de fútbol, conoció su fin luego de hacer su última fatídica predicción de que sabría delicioso en escabeche.


El Pulpo Paul, haciendo su penúltima predicción

Los encargados del molusco clarividente se vieron en la penosa tarea de realizar la última predicción del querido Pulpo Paul. “No pudimos hacer que después de haber acertado todas sus predicciones, Paul viniera ahora a fallar una”, explicó apenado Hans Düßeldorf, director del Acuario SeaLife. “¿¡Por qué no pudo haber predicho mejor que viviría una larga vida en este acuario, haciéndonos efímeramente famosos cada cuatro años!?”, lloró Düßeldorf, viendo cómo se esfumaban sus sueños de sacarle chavos a esta totonada de un pulpo que predice el futuro.

Se decidió que, si tenía que ser cocinado, deberían ser los españoles quienes lo hicieran, dado que ellos lo harían con cariño y con respeto (no como los holandeses, quienes seguramente lo freirían en manteca vieja y se lo darían a comer a los perros). Manolo Santiago, el chef español a quien le tocó la patibularia tarea, se lamentó lloroso: “¡Qué trizteza noz ha da’o comerno’ ezte purpo, tío! Lo he cocina’o en ezcabeche tar como él mizmo lo predijo, y a la verdá’ que, modeztia aparte, me ha queda’o de puta madre. ¡E’ que eze animar la’ ha pegado to’a’, joder!”, exclamó con una lágrima mientras se terminaba el último bocado del molusco sabelotodo.


El Pulpo Paul, tan delicioso como lo predijo