Johannesburgo, SudáfricaLa vuvuzela, el odioso instrumento escuchado en los partidos de fútbol de la Copa Mundial, ha remplazado la Voz de Rosie Pérez como el sonido más molestoso del mundo, según testimonios de cualquier persona que haya visto un partido de fútbol recientemente.


Ésta es la corneta endemoniada que es, imposiblemente, más insoportable que la Voz de Rosie Pérez

“¡Esto está de pinga!”, exclamó un fanático estadounidense que pagó miles de dólares para ir a Sudáfrica y poder ver la Copa Mundial en persona. “Primero que nada, tengo que decir que encuentro vergonzoso como americano haber sido eliminado de la contienda por Ghana: ¡se supone que los Estados Unidos ganen en todo, y que no nos eliminen paisuchos tercermundistas de los cuales ni siquiera había escuchado antes del juego! Fuck THAT shit!“. Sin embargo, la gota que colmó la copa fue el “descubrimiento” de las vuvuzelas: “¡Si hubiera sabido que iba a sacrificar el futuro económico de mis hijos sólo para descubrir un sonido que me fastidiara más la vida que la voz chillona de Rosie Pérez, me hubiera pegado un tiro en vez de despilfarrar todos mis ahorros!”, gritó el airado fanático por encima del estruendo ensordecedor del ruidoso aparato.


Para el récord, ésta es la cara de la derrota

Por su parte, la actriz Rosie Pérez, quien por razones desconocidas pronuncia su apellido “pe-RÉZ” a pesar de cantarse puertorriqueña, manifestó estar de plácemes con que las vuvuzelas estén ahora tan presentes en la mentalidad americana: “¡Qué felicidad que al fin apareció algo que puede remplazar mi voz como el ejemplo clásico de un sonido molestoso!”, exclamó Pérez en su tono nasal que al menos es “menos chillón que las dichosas cornetas sudafricanas esas”. Sin embargo, más que nada la actriz expresó sentirse “sorprendida y satisfecha” de haber sido mencionada en una noticia en el año 2010: “Mi carrera murió hace muchos años, por lo que encuentro sumamente refrescante que todavía alguien me mencione… ¡aunque sea un periodicucho de pacotilla como éste!”.


Rosie Pérez, pelá’ de la alegría de que su foto esté saliendo en algún lugar