San Juan, Puerto Rico – Luego del quizás demasiado exitoso simulacro de tsunami que se llevó a cabo la semana pasada, supermercados alrededor de la Isla reportaron que todavía hay una escasez de cerveza y ron debido a las miles de personas que acabaron con sus abastecimientos en preparación al supuesto desastre. Aunque el propósito del simulacro fue de comprobar que los medios de difusión podrían hacer llegar una advertencia a través de la Isla, miles de personas crédulas pensaron que era en serio y, como hace todo buen puertorriqueño enfrentado con una posible catástrofe, se dieron a la tarea de procurar todo el alcohol posible.

“Yo no entendí muy bien qué rayos era eso de un ‘tsunami’ o por qué se escribe con una ‘t’ que no se pronuncia, pero eso me sonó a temporal, ¿vite?”, explicó Felipe “Pipe” Fuentes desde su marquesina, donde tenía más cajas de cerveza almacenadas que en la alacena del Amolao. “Tampoco capté a qué se referían con eso de un ‘cimu lacro’… ¡yo sólo sabía que las Medalla estaban en especial en Pueblo, y que lo más importante para pasar una tormenta es tener algo que beber! O sea, el alcohol sirve para muchas cosas: si necesitas luz, lo puedes usar como combustible; si te das un tajo, lo puedes usar como desinfectante; si la tormenta destruye todas tus pertenencias y te deja en la prángana, lo puedes usar para darte una buena jumeta y olvidarte de tus problemas. ¡Nada es más versátil!”.

Oscar Medina, gerente general de los supermercados Econo, declaró que si por él fuera, “el gobierno haría simulacros todos los días de cualquier tipo de catástrofe que haga que la gente se escandile, pierda la cabeza, y se dedique a comprar alcohol y pañales, tales como simulacros de tornado, de terremoto, o de independencia”.


Gente comprando ron y cerveza en preparación para el tsunami, “lo que sea que sea eso”