Washington, DC – El ex vice presidente de los Estados Unidos y golf buddy del Diablo, Dick Cheney, sufrió el quinto ataque cardiaco de su vida el pasado lunes, y tal como en los otros cuatro, lo pasó tranquilo en un hospital en el cual médicos insertaron un catéter para examinar su corazón mientras él observaba tranquilo tomando un chocolatito caliente y sin mostrar ninguna señal de incomodidad. «La mujer mía es la que me manda a hacerme estas pruebas; ella no me cree que mi pacto con Su Gran Oscura Alteza, Lucifer, es real… ustedes saben cómo joden las mujeres con eso de ir al médico…», aseguró mientras doctores nerviosos sacaban finalmente el catéter que aparentaba estar desintegrándose por el ácido que ha tomado el lugar de sangre en las venas de Cheney desde el día que completó el pacto.


Ya nadie le presta atención a los ataques cardiacos de Dick Cheney, quien es el vivo ejemplo de que yerba mala nunca muere

Varios doctores expresaron su asombro de que el corazón de Dick Cheney pueda sufrir ataques, a pesar de la inmortalidad conferida por Belcebú al ex Vice Presidente. «No son tanto ataques cardiacos como las contorsiones de un órgano atormentado», explicó uno de los médicos. «¿Será que estas ocasionales contorsiones son el precio impuesto por Abadón al éste conferirle larga vida? ¿Será que tienen el propósito de recordarle a Cheney del sufrimiento que le espera una vez llegue a las Planicies del Tormento Eterno en Tártaro? ¿O será que dentro de ese órgano que sólo bombea ácido en su cuerpo, queda un vestigio de bondad que lucha por poner fin a la maldad de este hombre?», preguntó retóricamente uno de los doctores en condición de anonimidad.

Le preguntamos a Cheney cuánto tiempo esperaba que el Pacto lo mantuviera con vida, y éste respondió: «No sé: mínimo la edad de Fidel. Él firmó el mismo contrato que yo y míralo cómo sigue por ahí tranquilito de la vida».