Windermere, Florida – Contrario a los viciosos rumores que han circulado en las noticias durante los últimos días de que el accidente automovilístico en el que se vio involucrado el golfista Tiger Woods al frente de su mansión se debió a una fuerte discusión con su esposa, Woods aseguró que en realidad se debió a que estaba practicando para competir en carreras de carros. “Entiendo que es de lo más entretenido estar inventándose cosas”, se expresó el atleta, “como que si mi esposa nórdica me llenó la cara de dedos al enterarse de mis pegá’s de cuerno y que yo dizque estaba juyendo como alma que lleva el diablo y por eso choqué. ¡Pamplinas! ¡Mi esposa no sabe a ciencia cierta acerca de todas las veces que rampletié por ahí con corbejas de toda calaña!”. Michael Strode, el agente de Woods, explicó que la realidad es que el golfista estaba comenzando sus prácticas para incursionar en el mundo de las carreras de carros: “Tiger es el golfista negro más exitoso de la historia, y ahora simplemente quiere ser también el chofer de NASCAR negro más exitoso del mundo (lo cual será fácil, porque creo que sería el único). ¡Ésta es la era de Obama, y si no es ahora, es nunca!”. Strode loó las habilidades de Woods a la hora de conducir: “El hecho de que Tiger haya chocado contra un árbol a apenas unos pies de distancia de su marquesina no lo descuenta como conductor profesional: ¡por el contrario! ¡Encuéntrenme ustedes un conductor de NASCAR que no haya esbaratado par de carros!”. Woods, quien es mitad asiático y mitad afro-americano, también manifestó su deseo de que sus nuevas aspiraciones profesionales ayuden a batir más preconcepciones raciales: “Al convertirme en campeón de golf, deshice el estereotipo de que los negros no saben jugar golf. ¡Y cuando me convierta en campeón de NASCAR, batiré el estereotipo de que los asiáticos no saben guiar!”.


Tiger Woods junto a su esposa sueca quien presuntamente le dio de arroz y de masa