San Juan, Puerto Rico – En lo que el gobernador Luis Fortuño catalogó como “la mejor inversión que mi Administración ha realizado jamás”, el gobierno de Puerto Rico ha adquirido en una subasta todos los derechos al procedimiento que descubrieron unos científicos estadounidenses sobre cómo borrar los malos recuerdos. “No puedo echar pa’trás el último año de desgobierno y despelote generalizado que ha agobiado nuestra isla por los últimos doce meses”, explicó el primer mandatario, “pero ahora que alguien descubrió cómo borrar los malos recuerdos, ¡eso no importa!”.

Evidentemente el procedimiento para hacer desaparecer de la mente los malos recuerdos consiste en suscitar de nuevo las memorias que evocan terror y modificarlas, algo que Fortuño indicó no será problema alguno porque “si de algo estamos seguros es que en poco tiempo haremos alguna otra burrada que le recordará al Pueblo todos los despingues monumentales que hemos armado consistentemente”. Los resultados de la investigación psicológica es ahora propiedad exclusiva del Gobierno de Puerto Rico, y Fortuño aseguró que el procedimiento sólo se aplicará cuando alguna situación de peso lo amerite, como por ejemplo “cada vez que [el Presidente del Senado] Thomas Rivera Schatz abra la boca y diga alguna repugnancia; cada vez que me renuncie otro miembro del Gabinete y yo tenga que forcejear con la Legislatura para que apruebe a mi nuevo candidato; y justo antes de las próximas elecciones, porsiaca”.


“Y si la vaina esta no funciona, siempre está disponible la lobotomía”, musitó distraídamente Fortuño

El golfista pegacuernos Tiger Woods, por su parte, lamentó haber perdido la subasta en la que el Gobierno de Puerto Rico resultó victorioso: “¡Saber los secretos de cómo hacer que alguien olvide los malos recuerdos hubiera mejorado mi vida en muchas facetas!”, exclamó el mujeriego atleta con zozobra mientras ojeaba catálogos de joyas carísimas, o como las conoce él, “Plan B”.