En la novela “1984”, George Orwell describe un futuro distópico donde la ciudadanía vive bajo el yugo opresivo de un régimen totalitario donde el Gobierno, representado por su supuesto cabecilla (el “Big Brother” menta’o), le tiene el ojo echado a todo el mundo en todo momento (o al menos eso leí en los “Cliffs Notes” del libro, porque la madre mía se iba a leer ese novelón de rabo a cabo). El punto es que si bien el mundo descrito por Orwell los ciudadanos no podían ni tirarse un peo sin que la Policía lo supiera, aquí en Puerto Rico es lo contrario: ¡la Policía no puede repartir un simple macanazo inmerecido sin que salgan de la nada veinte personas con videos que documenten la ocasión!

Con la tecnología que tenemos disponible, ahora es “Little Brother” quien le tiene el ojo puesto a “Big Brother“: ¡al fin le llegó el día a las lechugas de velar al cabro! Tanto es así que la Uniformada tiene una agresiva campaña para evitar que testigos con guille de Jacobo Morales filmen las acciones de nuestro intrépido cuerpo policiaco, confiscando sus cámaras a diestra y siniestra. ¿Será que nuestros policías se sienten culpables de pasar más tiempo en Krispy Kreme que en el gimnasio, y no quieren que sus chichos vayan a parar vergonzosamente en YouTube?


Pórtate bien, Big Brother, que Little Brother tiene un iPhone y sabe cómo usar la cámara de video…

Querida Policía de Puerto Rico: cuando podría siempre haber alguien grabándote arrebatándole la cámara a alguien que te estaba grabando violándole los derechos a otra persona, es hora de aceptar que nunca podrás evitar que se filme lo que estás haciendo. ¿No sería entonces más fácil actuar con integridad en todo momento, en vez de estar tratando de confiscar todas las cámaras que hubieran podido agarrarte en una movida bochornosa? Si siempre te estás comportando dentro de los parámetros de la ley, ¿no querrías que te graben, para que haya evidencia a tu favor en caso de que algún malandrín te acuse falsamente de abuso?

A todos aquellos policías que están cumpliendo con su deber: muy bien… ¡se están ganando sus donitas! Y a todos aquéllos que saben que están pasándose de la raya… ¡sonrían para la cámara!