San Juan, Puerto Rico – Netflix, la compañía de alquiler de películas cuyo modelo de negocio consiste en enviar las películas por correo que tardan como una semana en llegar, recientemente añadió un servicio que le permite a sus usuarios descargar películas a través del Internet al instante, lo cual hubiera sido una gran ventaja para sus clientes puertorriqueños, quienes actualmente gozan de un servicio sumamente pobre. Sin embargo, por alguna razón dicho servicio inexplicablemente no está disponible en la Isla, y al preguntarles por qué, originalmente aseguraron que la razón era porque los tiburones se comían la información según se transmitía por debajo del agua.


Logo de la compañía que por ahora no permite ver películas por el Internet en Puerto Rico (¡seguramente porque no suficientes clientes puertorriqueños se han quejado!)

“Admito que cuando recibí la primera queja de alguien en Puerto Rico”, confesó John Smithers, representante de servicio de Netflix, “preguntando que por qué no podía utilizar el servicio de ver películas a través del Internet, me tuve que preguntar en qué parte de México estaba ese ‘Puerto Rico’ menta’o, porque, que yo sepa, nosotros no damos servicio en esos parajes salvajes. Pero luego de buscar un mapamundi y ver que Puerto Rico estaba marcado como un ‘U.S. Territory‘, yo también me pregunté cuál era el problema y tuve que investigarlo un poquito”. Sus investigaciones con el equipo técnico revelaron una improbable respuesta: que la información se estaba enviando, pero que los tiburones del Mar Caribe devoraban la información que componía el video, y por eso no podían llegar las películas a la Isla.


Mapa que le confirmó al representante de servicio de Netflix que Puerto Rico no está en México

“Esteee… es muy sencillo”, intentó de explicar Timothy Gath, uno de los técnicos de Netflix, luciendo algo incómodo. “Cuando los bytes que conforman la información del video entran en las cálidas aguas caribeñas, los tiburones pueden detectarlos fácilmente por su descarga eléctrica, y proceden a comérselos. Y… además de eso, la información que sobreviviese a los feroces tiburones simplemente se oxidaría en el agua salada del mar, y por ende sería inservible al llegar a la Isla. ¿Entendieron?”. Al notar nuestra expresión de “Estás jodiendo, ¿verdad?”, Gath miró a su supervisor y le recriminó: “¡Te dije que el hecho de que no hablaran inglés no quería decir que fueran imbéciles!”, y luego se volvió hacia nosotros y admitió: “Ok, esto es lo que pasa: los estudios de películas en Hollywood son ignorantes y los contratos que firmamos con ellos nos limitan a enviar las películas sólo dentro de los 50 estados, y nada más, aunque eso no tenga sentido. ¿Ven? ¡No somos racistas, solamente increíblemente apáticos a nuestros clientes!”.


Un tiburón comiéndose un delicioso pedazo de la película “Babe”

Al preguntarle a la gerente de mercadeo de Netflix, Samantha Tripplehorn, que por qué no habían presionado entonces a los estudios de Hollywood para incluir en el contrato a todos los territorios estadounidenses (donde después de todo aplican las mismas leyes federales de derecho de autor que aplican en los 50 estados), ésta respondió simplemente que se les “chispoteó”. “Miren, es sencillo”, admitió Tripplehorn en un inusitado despliegue de candidez. ‘Lo último que nos pasó por la mente al negociar estos contratos fue tratar de incluir en el guiso a Puerto Rico y a los otros territorios estadounidenses, a pesar de que sabemos que el servicio allá es pésimo porque no tenemos centros de distribución de películas locales. ¿Y porqué habríamos de molestarnos? No tenemos tantos clientes allá, son ciudadanos americanos a duras penas, y son hasta marroncitos. Y francamente, a menos que nos monten un show y amenacen todos con cancelar su subscripción, ¿por qué pasaríamos el trabajo de renegociar los contratos?”, preguntó riéndose, sin darse cuenta del enorme error que acababa de cometer. “¡Oops! Espero no haberlos… incitado a hacer nada drástico, ¿oyeron, mis pacientes y dóciles clientitos puertorriqueños?”, añadió con un tono apaciguador, empeorando la cosa.


Imagen mostrando el número a llamar en caso de que algún cliente de Netflix que piense que esto es injusto quiera manifestar su indignación

Por eso de dar la información completa, el número de servicio al cliente de Netflix es 1-866-716-0414.