Washington D.C., El Mundo Al Revés – Según se informa desde la dimensión paralela conocida como El Mundo Al Revés, luego de finalizado el conteo de los votos en las elecciones estadounidenses se declaró como ganador de la presidencia al candidato republicano John McCain, realizando así un histórico gran logro para los hombres viejos y blancos quienes tradicionalmente suelen ser ignorados en las contiendas eleccionarias.

“Esto es una gran victoria, no sólo para mí”, aseguró lloroso el ajado Presidente McCain, senador por Arizona y héroe de guerra par excellence, “sino para todos los viejos blancos como yo que desde chiquitos allá en los 1920’s veían la presidencia como una lejana quimera inalcanzable. Ya no tendremos que seguir siendo aplastados por esa juventud ruidosa y añoñada que se la pasa tirando sus bolas en nuestros patios”, continuó lleno de vigor el nuevo presidente, “ni dejaremos que nos coarten nuestros derechos de cenar a las 4 de la tarde o de ver ‘Murder, She Wrote’ y ‘Matlock’ a cualquier hora del día. ¡Ésta será la era de los viejos blancos!”, aseguró el geronte con un brío algo desconcertante.


John McCain, el nuevo presidente estadounidense en El Mundo Al Revés, desplegando orondo sus arrugas milenarias

La victoria del antiquísimo McCain, quien es ahora el cuadragesimocuarto presidente de la nación estadounidense, es en efecto histórica, dado que nunca antes había habido una secuencia ininterrumpida de 44 hombres blancos para la presidencia. La racha de récords rotos no acaba ahí, porque McCain es el primer presidente con ese apellido en la historia americana, y el único en haber sido un prisionero de guerra en la Guerra de Vietnam. Arropada en la emoción del momento, Sarah Palin, su compañera de papeleta y la futura vicepresidenta americana, manifestó: “¡Al fin me siento orgullosa de mi país, coño, por finalmente poner a un viejo blanco en la Presidencia!”.

En su elocuente discurso de concesión, Barack Obama, el candidato por el Partido Demócrata, felicitó a McCain por el “histórico logro de haber conseguido romper las barreras raciales y de la edad”, y por demostrar que “en Estados Unidos, incluso los viejos blancos tienen la capacidad de llegar a la Casa Blanca”. Esta victoria ha energizado al electorado americano, haciéndole preguntarse que, si ya logró ganar un hombre viejo y blanco, quizás en un futuro no muy lejano también pueda llegar a la presidencia una persona sumamente rica.


Barack Obama, a quien no le huelen ni las azucenas luego de su derrota electoral en una dimensión paralela