Bayamón, Puerto Rico – Para evitar que el tecnicismo de la expectativa de vida humana prevenga que Javier Pagán Cruz, el policía que fuera condenado a 109 años de cárcel, cumpla la totalidad de su condena, el Departamento de Corrección aseguró que empleará la magia negra para evitar que el confinado muera hasta que la haya cumplido completa. El 11 de agosto de 2007, Pagán ultimó sin provocación a Miguel Antonio Cáceres Cruz, un civil desarmado; el viernes pasado, el juez Rubén Torres Dávila halló al oficial culpable de asesinato en primer grado y violación a la ley de armas; y ya ayer martes se había dictado la sentencia, en un inusitado pero bienvenido acto de dulce, dulce justicia.

“Estamos hartos de que las pocas veces que se logra la justicia en Puerto Rico los criminales terminen cumpliendo condenas menores de las que les metieron por morirse antes de tiempo”, expresó el Honorable Miguel Pereira, Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación. “Cuando hay casos egregios en que a uno de esos hijuelagranputas lo encuentran culpable y le tiran con el libro, terminan dándole unas sentencias largas (¡aunque a veces no tan largas como se merecen!), que nunca terminan cumpliendo porque toman la vía fácil de morirse de viejos. Pues no, no más: este policía asesino se la va a fumar hasta el cabo, y de eso me voy a asegurar yo, aunque tenga yo mismo que aprender a hacer fufúes en cursos por correspondencia”.


Miguel Pereira, jurando que el policía asesino cumplirá hasta el último día de su condena

Para lograr su ambicioso plan, Pereira se dio a la tarea de buscar “un conocedor de las artes negras, un maestro de la necromancia, o aunque sea uno de esos doctores de pacotilla que dicen que con sus tratamientos de uña de gato le pueden alargar la vida a la gente” que pudiera asegurarse que Pagán estará los 109 años que le tocan en la cárcel, “y ni un día menos”. Las plegarias del Secretario fueron respondidas cuando éste halló a la Madama Toña, la conocida hechicera propietaria del “Centro de Espiritismo y Golfito de la Madama Toña” en Loíza Aldea, quien fuera la responsable de resucitar el cuerpo inerte de Tito Kayak cuando éste pereció en su fatídico viaje a la Luna. “Si pude revivir a Tito Kayak con tal de que siguiera metiéndose en donde no debe y joder la pita”, aseguró la Madama, “con muchísimo gusto reviviré a este cabrón policía asesino para que su estadía en la cárcel sea lo más larga posible: ¡es más, lo haré de gratis!”.


Foto de Javier Pagán (de aquí a 109 años)

Pereira también aseguró que quiere que los 109 años de prisión de Pagán sean “lo más memorable posible”, y aunque negó que instaría a la comunidad de confinados a hacerle la vida miserable al policía por “violentar su compromiso más sagrado, el de proteger al Pueblo”, tampoco descartó hacerse de la vista larga si los confinados le hicieran “pasar las de Caín” al más nuevo recluso. “Por ejemplo”, sugirió el Secretario como quien no quiere la cosa, “si quisieran nombrar a Pagán como el Recogedor Oficial de Jabones en las Duchas, eso ciertamente es algo en lo que la administración no podría meterse, porque me parece buena idea que haya alguien que se dedique a evitar que haya barras de jabón por el piso de las duchas comunales, aunque esto implique que él se tenga que doblar a menudo para recoger los jabones”. Igualmente, adelantó que “si los otros confinados insistieran en llamarlo ‘Margarita’ en vez de ‘Javier’, vestirlo con blusas y falditas provocativas, y obligarlo a hacerle los mandados a los más toscos y exigentes miembros de nuestra comunidad penal, pues caramba, eso me parecería como un gesto de bienvenida, y ciertamente no haríamos nada para detenerlo”.


Ya en la cárcel hay un corricorre terminando los preparativos para recibir al policía asesino

En efecto, ya en la Cárcel Regional de Bayamón, donde fue ingresado Pagán inmediatamente luego de que fuera dictada su sentencia, había cruzacalles impromptu creados por los mismos confinados que proclamaban: “¡Ahora Es Que La Cosa Se Va A Poner Buena!” y “¡Bienvenida, Margarita!”.