San Juan, Puerto Rico – Tal como habían predicho muchos analistas políticos, la Asociación De Estudiantes Que No Quieren Coger Clases ha anunciado públicamente su apoyo “incondicional y raitrú” a la huelga de la Federación de Maestros que comenzara el pasado jueves. Los estudiantes aseveraron que “si nuestros maestros quieren estar armando escándalo fuera de las escuelas y trancar los portones para evitar que se dé clases, ¿quiénes somos nosotros para interponernos?”


Maestros huelguistas protestando, enseñándole a sus estudiantes cómo se forma un verdadero bembé

“Hablando diáfanamente”, explicó Waldemar Torres, Presidente de la agrupación estudiantil, “el estudiantado tiene que reconocerle al personal docente su derecho inalienable al gozo y disfrute de todas las facetas que comprenden la experiencia del sistema educativo puertorriqueño, y esto claramente incluye la expresión huelguística como herramienta indispensable para lidiar con vicisitudes de índole obrero-patronal”. Torres, un estudiante que está ya en su quinto cuarto año en la Escuela Superior Lola Rodríguez de Tio, urgió a sus correligionarios a que no trataran de ninguna manera de violentar la línea de piquete formada por sus profesores, instándoles en vez a que aprovechen el tiempo para “repasar las lecciones ya aprendidas, estudiar para cualquier examen venidero, o, conociendo a mis compañeros como los conozco, irse por ahí de joda”.

A su vez, Rafael “Rafi” Santiago, el Presidente de la Asociación De Estudiantes Con Examen De Inglés El Viernes, se unió al apoyo del paro del profesorado, y anunció que su agrupación hermana, el Corillo De Manduletes Que Están Colgaos De Todos Modos, también se une al llamado de la Federación de Maestros: “Vite, tenemos que aprovechar si los maestros quieren alborotar más que nosotros”, declaró mientras apoyaba vigorosamente la huelga desde la habitación de su novia. “Además, quiero que le conste a Místel Pérez que yo le estoy diciendo ‘presente’ a los profesores, y que lo tenga bien en mente sobre todo cuando corrija el último quiz de inglés y se dé cuenta que no pegué ni una de las conjugaciones del verbo ‘to run‘”. Santiago quiso recalcar que “esto tampoco ha sido fácil para nosotros, los estudiantes que apoyamos la huelga obligándonos a no ir a la escuela; aun así, estamos solidarios, algunos respaldando a los profesores desde la casa jugando Halo, otros mostrando su solidaridad desde la cancha de baloncesto de la calle, otros sacrificándose fumando pasto en el patio de la casa de Yadiel, y yo, aquí mostrando mi apoyo apestillándome con mi Yaritzel to’ el santo día, aprovechando que sus pais están trabajando. ¡Que viva la Federación de Maestros!”


Algunos miembros del Corillo de Manduletes (encabezados por su presidente, Timmy), apoyando la huelga magisterial entre campañas de “capture the flag

No todos los estudiantes, sin embargo, se mostraron solidarios con la huelga: por ejemplo, el Gremio De Alumnos Con Un Insondable Tesón Para Aprender (compuesto principalmente por el monto de los integrantes del Club de Ajedrez y el Club de Matemáticas), se manifestó en contra del receso académico forzado por el paro magisterial: “¿Cómo se supone que aprendamos todo lo que tenemos que saber para poder pilar el SAT con 1600?”, cuestionó uno de sus integrantes, quien prefirió permanecer en el anonimato para evitar “represalias violentas de algún maleante de la clase”. “Yo tengo que estar preparado para poder solicitar a una buena universidad: si esta huelga sigue, ¡quizás pierda mis cuatro puntos!”, gritó despavorido, y deteniéndose para frenar un incipiente ataque de asma usando su inhalador. “I want to go to an Ivy League school! ¡Yo no quiero terminar en el Instituto de Banca, o peor aún, estudiando Humanidades en la Iupi!”, lloró amargamente justo antes de que un tosco miembro del Corillo De Manduletes lo apresara por el cuello de la camisa y lo arrastrara detrás de él (asumimos que para hacerle pasar las de Caín en algún callejón oscuro).


El cuadro directivo del “Gremio de Nerdos” (como se les conoce afectuosamente), cuyos miembros, a pesar de su juvenil aspecto, están todos en noveno grado

Por su parte, Manuel Baldomero, uno de los profesores en la línea de piquete impidiendo la entrada al plantel de la Escuela Superior Gabriela Mistral en Puerto Nuevo, agradeció el respaldo de los estudiantes, pero aclaró que el punto no era que “ese reguero de bambalanes se la pasara ahora en los malles y haciendo escante por ahí: ¡pónganse a estudiar, so gansos, que en algún momento tendrán que volver a sus clases!” Baldomero expresó que él se unió a la línea de piquete “para hacer valer nuestros derechos como maestros, que bastante tenemos que soportar para la miseria que nos pagan”, añadiendo que otra razón fue que “aquí en la manifestación al frente de mi escuela, rodeado de policías armados y trigger-happy con un desdeño evidente hacia los huelguistas, me siento más seguro que rodeado de cuarenta títeres estudiantes de cuarto año, que si los miro raro me dan un tajo a la salida de la escuela… ¡por mí, que esta huelga dure para siempre!”


“Aquí me ven defendiéndome de un caquito que me quería llenar la cara de dedos porque lo colgué en un examen”, mostró Baldomero

Al entrevistar a un grupo de estudiantes que se encontraban hablando en la calle durante horario escolar y preguntarles que por qué estaban apoyando la huelga magisterial, éstos respondieron confundidos: “¿La huelga de la mujer de quién?”