San Juan, Puerto Rico – Ingrid Marie Rivera Santos, la recién coronada Miss Puerto Rico, luego de armar un escándalo porque dizque alguien le había echado gas pimienta al traje para sabotear su participación el concurso de Miss Puerto Rico Universe, se descubrió como una farsante luego de que estudios llevados a cabo por la oficina forense de la Policía de Puerto Rico no encontrara rastro alguno de dicho químico en su traje. Haciendo de tripas corazón, y afianzada porque todo el mundo le creyó sus aspavientos a pesar de que no eran verdad, Ingrid Marie ahora incursionará en un campo en el cual torcer la realidad y decir medias verdades es esencial: la venta de carros usados.


Si Ingrid Marie nos vendió que le pusieron gas pimienta al traje, de seguro nos podrá vender carros usados también

«Ok, ok: me agarraron en pifia bien cabrón», confesó finalmente Ingrid Marie. «¡Pero los cogí a todos de pendejos bien duro, no lo pueden negar! Jeje, como si alguien pudiera tener puesto un traje con gas pimienta y verse tan tranquilita como me veía yo… ¡si serán brutos ustedes!» De hecho, el escándalo del supuesto saboteaje resultó tan jugoso que incluso programas televisivos estadounidenses, a los cuales normalmente les importa tres carajos lo que pase o deje de pasar en el concurso de Miss Puerto Rico Universe, tuvieron a Ingrid Marie como invitada para hablar de lo sucedido. «Jaja, no sólo cogí de soca a todos los puertorriqueños, sino que también me llevé enredaos a dos o tres gringos también… suck it, Ellen Degeneres!«


Ellen Degeneres, lamentando su cogida de pendeja: «¡Cómo me engañó Ingrid Marie! ¡Y yo que hasta le rompí una botella en la cabeza con tanto cariño

En efecto, la destreza para el engaño fue tanta que Ingrid Marie no sólo logró engatusar al pueblo de Puerto Rico, sino incluso logró convencer a par de sus compañeras del certamen de que habían sido ellas mismas las que le habían hecho el sabotaje. Miss Utuado, una de las confesadas malhechoras, manifestó: «No puedo creer que la sata ésa me haya logrado convencer de que yo había contratado a una pirata para sabotearla: ¿a quién se le ocurriría algo tan ridículo? Yo sólo recuerdo que ella empezó a hablarme y a darme lata, y en cuestión de media hora ella me había convencido de que yo había ordenado a que le pusieran gas pimienta en el traje, y de que había sido idea mía porque dizque le tenía envidia. ¡No sólo eso, sino que también terminé comprándole más de $500 en cosméticos de Mary Kay que ella estaba vendiendo! A la verdad que la Ingrid Marie ésa es bien árabe».


Ingrid Marie, cotejando que sus lágrimas de cocodrilo no le hayan arruinado el maquillaje

La beldad boricua, desenmascarada como una persona capaz de inventarse cualquier cuento con tal de lograr su cometido, aseguró que aunque haya quedado algo en desgracia a raíz del resultado de la investigación policiaca, ella está tranquila porque sabe que aunque le quiten la corona ella podrá chiripear como vendedora de carros usados y así ganarse la vida. De hecho, ella está actualmente trabajando a tiempo parcial en «Papo’s Used Car Emporium» en la Avenida 65 de Infantería. José «Papo» Tirado, el propietario del negocio, dijo estar muy contento con la labor de la Miss Puerto Rico: «Esta tipa está brutal: le podría vender hielo a un esquimal. Por ejemplo, los otros días ella estaba vendiendo un Toyota Corolla del ’85 con los focos fundíos, y logró convencer al cliente de que el que las luces no le sirvieran era una medida de seguridad, porque así no podía guiar de noche, y con lo malas que están las cosas hoy en día, así se evitaría que le hicieran un car-jacking (e incluso logró venderlo por más chavos de los que originalmente lo estábamos vendiendo)… ¡qué cosa más cabrona!»


José «Papo» Tirado, quien, a pesar de su apariencia, es tan fidedigno como Ingrid Marie Rivera

Ingrid Marie también dijo que para complementar sus ingresos podría usar sus destrezas de vendedora y paquetera en otros ámbitos: «Por ejemplo, estoy actualmente vendiendo un puente en el Viejo San Juan: pertenecía a dos hermanos, pero el menor se acaba de morir y lo conseguí a buen precio, así que se lo puedo dejar a quien interese comprarlo bien baratito».

Por El Rata