Miami, Florida – En respuesta a los rumores crecientes de que ha muerto Fidel Castro, el dictador que ha por décadas mantenido su régimen totalitario en Cuba, miles de cubanos exiliados que anteriormente habían jurado que en cuanto muriese Fidel regresarían a su isla están ahora buscando excusas para justificar su permanencia en los Estados Unidos, donde han hecho un nuevo hogar.


Esta foto supuestamente comprueba que Fidel Castro está muerto, pero quizás es que él siempre duerme en un ataúd usando una batita de terciopelo

“¡Alabado, qué bueno que poffín se murió el biejo cabrón ése!”, se expresó Martino Valenzuela desde su oficina en “¡Abajo Fidel! Cash ‘n Carry“, la primera de sus varias cadenas de supermercados. Valenzuela, que cuando salió de Cuba y se instaló en Miami era un insoportable “yotenía” que a todos fastidiaba con sus historias de todas sus posesiones en Cuba antes de que Castro subiera al poder, se ha convertido en un “aquiyotengo” con el pasar de los años: “Aquí en Miami yo tengo dinero, reputación, enommes cadenas de oro, y pilas de cajas de cigarros marca ‘Cliché Cubano‘. Yo mejó me quedo aquí con mis negocios, mis Meccedes, y Natalie, mi amante gringa, que total, allá en Cuba nadie me va a extrañá”.


Segundos antes de romperse la crisma, aquí está Castro desplomándose hacia su muerte, haciéndola cómica y, por ende, más satisfactoria

La expresión de Virgilitico Arzuaga, otro exitoso negociante cubano radicado en la “Sahuesera”, fue similar: “Bággame, chico, yo me alegro pilas de que Fidel ya haya ettirado la pata, y yo sé que juré que bobbería a Cuba cuando ese hijueputa se muriese: sin embaggo, la nena está en un campamento ecuestre de verano, mi esposa puso un down-payment en un chaletico en la playa, y acabamos de pagá la cuota annual del Sterling Acres Country Club, que no tiene rembosso. Creo que lo de bobbé pa’ Cuba lo dejamos pa’ otro día: no es como si Fidel fuera a resuscitá si no bobbiéramos, ¿me captas lo que te estoy diciendo?” Sobre ese último punto, sin embargo, no todos están de acuerdo, dado a reportes previos de que Fidel había fallecido hace tiempo y que es su cadáver reanimado lo que lleva gobernando el país por las últimas décadas.


Virgilitico Arzuaga, celebrando la muerte de Castro fumándose un habano, bebiéndose una copita de brandy, y pensando en más excusas para no tener que regresar a Cuba

No todos los exiliados están renuentes a regresar a su isla, sin embargo. Por ejemplo, Antonio Zamora, un octogenario ya retirado, dijo que por su parte él está loco por volver a Cuba, y que regresará a la mayor brevedad posible: “Mi sangre, yo me voy en el próssimo abión pa’CCuba”, se expresó mientras empacaba sus maletas. “¡El sueño de mi bbida ha sido morimme en Cuba sabiendo que al hijueputa de Fidel se lo ettán comiendo los gusanos bajo mis pies, y eso no me pieddo po’nnada del mundo!”


Sobre los rumores de que Castro podría seguir en sus andanzas de cadáver reanimado, Zamora añadió mientras metía varias armas blancas en su equipaje: “¡Po’ttu bbida, si ese cabrón todavía anda por ahí como zombie, voy a ser yo el que le tumbe ese relajito de un buen machetazo!”