WASHINGTON, D.C. – Ante el desastre que ha sido la invasión y reconstrucción de Irak, el Presidente Bush tomó acción y viajó el pasado fin de semana a Bobsville, ciudad de origen del famoso constructor, Bob The Builder, para un seminario de tres días titulado “Can we fix it? Yes we can!” brindada por el famoso constructor. Adorado por niños y retardados mentales alrededor del mundo, Bob es ampliamente reconocido por su programa de televisión infantil que lleva su mismo nombre. Aparentemente el Presidente es un entusiasta admirador de Bob, desde que empezó su famoso programa de televisión en el 1999 en el canal de cable para niños, Nick Jr.


Bob The Builder junto a su coordinadora de actividades, Wendy

“George no se lo pierde nunca”, aseguró la Primera Dama Laura Bush en un aparte con la prensa en Bobville. “Él se emociona tanto cuando empieza el show. Cuando acaba, está seguro de que no hay nada que no pueda arreglar. Es de Bob de donde él saca la acérrima determinación que no importa qué tan malas estén las cosas en Irak, o en las encuestas, todo tiene arreglo y se arreglará.”

Siempre buscando más allá de la noticia, El Ñame viajó a Bobville para obtener detalles sobre la estadía del Presidente Bush y averiguar qué cosas se trataron en el seminario.

“George entró por nuestro programa de ‘Personas Muy Especiales’ y pasó tres días con nosotros, eso es correcto,” nos indicó Wendy, coordinadora de actividades de Bob. “Básicamente, con George lo que quisimos enfatizar es que no hay nada malo con dejar que la gente grande haga las cosas.”

Bob nos llevó al cuarto donde se quedó el Presidente y nos explicó en qué consistió el programa. “El Presidente tomó clases en elementos básicos de construcción, como lo son no tragarse los clavos, cómo identificar y usar una regla, y saber diferenciar entre un tornillo de paleta y uno de estrías. De esa forma lo hicimos sentir importante.”


Bob posa para las cámaras de nuestro diario en el cuarto en que se quedó el Presidente Bush

“Para el final del seminario le dimos un proyecto final: ir a una de las áreas afectadas en Nueva Orleans por el huracán Katrina, que todavía quedan sin arreglar, y hacerse el que trabajaba, mientras la gente grande hacía el trabajo de verdad. Le dimos hasta un martillito de plástico, para que se sintiera que estaba haciendo algo. Al final vio la casa arreglada y le explicamos que si él se hubiera metido a clavar, lo hubiera dañado todo. Ahí entendió que sólo haciéndose que trabaja, y dejando trabajar a la gente que sí sabe hacer las cosas, todo se puede arreglar. Dito, él se sentía tan importante”, dijo Bob con los ojos llorosos mientras nos mostró la foto de la actividad.


El Presidente Bush haciendo su proyecto final bajo la supervisión de Bob: su esposa Laura está en el fondo a la izquierda, velando que el nene no joda nada