Los Ángeles, CA – Para la sorpresa y horror de muchos estadounidenses anglosajones, un nuevo censo ha confirmado lo que muchos sospechaban: que los hispanos se han convertido en la mayoría abrumadora en los Estados Unidos.

Algunos expertos atribuyen este suceso a “lo ricas que están las hispanas” y a “lo bellacos que son los hispanos”. Otra teoría es que tener más hijos es lo único que hay que hacer cuando “se la pasan todo el día en la casa, esperando un cheque del Gobierno”.

“Esto no ha sido una coincidencia”, declaró orgulloso Jesús Martínez, presidente de la Unión de Hispanos Militantes. “Nuestro plan siempre ha sido de convertirnos en la mayoría en los Estados Unidos, a puro embarazo adolescente indeseado. Mi propia nena, María, tiene tres hijos, y apenas tiene dieciséis años… ¡estoy tan orgulloso de ella!”


María Martínez, enseñando orgullosamente cómo los hispanos están comiéndole los dulces a los gringos en materias reproductivas

Jonathan Linderman, director del proyecto del censo, no está tan sorprendido como muchos otros. “Piénsenlo: los hispanos son católicos, pobres e ignorantes (si me permiten la redundancia)”, apuntó adorablemente. “Ésa es la trifecta perfecta para aumentar sus números. ¡Si en el censo pasado todavía eran minoría! Te lo digo, es que son como conejos”.

El señor Martínez no negó la influencia católica en el triunfo de los hispanos. “Es claro: el Vaticano siempre ha tenido prácticas cuyo fin es, indudablemente, aumentar el número de católicos (la mayoría de los cuales son hispanos), como prohibir el uso de anticonceptivos y rechazar el aborto. De hecho, el chiste favorito del Papa es que el método de ritmo se llama así porque cada nueve meses nace un nuevo católico, jaja. Ese Papa es la changa”.

Curiosamente, el mismo Papa acepta responsabilidad de la participación de la Iglesia Católica en este suceso: “No lo puedo negar: mea culpa. El Vaticano tiene muchas riquezas y poder político: si quisiéramos sacar a nuestros feligreses de la pobreza, y educarlos para ser más responsables y menos numerosos, podríamos, pero… ¿a quién vamos a mandar si no tenemos feligreses?”


Herr Papa Benedicto XVI, risueño al ver que los EEUU están ahora atestados de hispanos católicos

Ahora que los hispanos son mayoría, se esperan muchos cambios sociales en los Estados Unidos. El primero es que a cada hispano se le permitirá adoptar a un anglosajón como esclavo privado, y ya en partes de California se ven familias mexicanas con mucamas blancas y jardineros blancos. “Cuando un club de comedia tenga tres comediantes blancos y el programa se llame ‘Noche Anglo’, habremos cantado victoria absoluta”, dictó el señor Martínez. “Ah, y de hecho, el gringo que ahora me hace los mandados es el Senador James Inhofe, jaja. Karma’s a bitch!

En cuanto a los planes para el porvenir, la Unión de Hispanos Militantes piensa agrupar a los blancos remanentes en ghettos, o “neighborhoods”, y eventualmente enviarlos a Canadá, “para que se sientan más a gusto”. Acto seguido, se construirá una muralla entre los Estados Unidos y Canadá para evitar la inmigración ilegal (aunque, irónicamente, habrá que contratar la barata mano de obra blanca para realizar dicho proyecto).